7 de agosto 2003 - 00:00

Kirchner abrió sospechas sobre apagón de Edesur

En su obsesión injustificada por atacar a las «corporaciones», Néstor Kirchner tuvo ayer un traspié. Sobre el mediodía, insinuó sospechas de que el apagón que había afectado durante media hora a parte de la Ciudad de Buenos Aires podría ser «una presión» de las privatizadas para lograr un aumento de tarifas. Casi en el mismo momento, la empresa Edesur, al presentarse a denunciar el robo de perfiles en una torre de alta tensión -lo que motivó el incidente-, fue informada por el comisario de El Jagüel de que ya habían rescatado parte del material sustraído por una banda de delincuentes y detenido a algunos de ellos. Poco oportuno.

El presidente Néstor Kirchner volvió a tensar la relación con las empresas privatizadas, al manifestar alguna sospecha de que el apagón que afectó ayer durante poco más de media hora parte de Capital Federal y Gran Buenos Aires pueda ser una presión para lograr un aumento de tarifas.

«Hay cosas que llaman la atención», dijo y añadió: «Yo no lo puedo afirmar, pero puede ser que algunos sectores piensen que así pueden entablar una discusión diferente, y acá y desde el gobierno la discusión de todos los temas será como corresponde, con audiencias públicas, con decisiones amplias y democráticas como se deben hacer».


El Presidente también dijo esperar que «estos cortes de luz no sean algún mecanismo a los cuales estos grupos estaban acostumbrados», y poco después de estas manifestaciones la Casa de Gobierno informó que Kirchner instruyó al ministro de Planificación, Julio De Vido, para que investigue el apagón en la zona de concesión de Edesur, que afectó a 390.000 usuarios.

Las declaraciones del Presidente forman parte del discurso contra la actividad de las «corporaciones» y de las privatizadas, al que muchos observadores consideran «parte de la campaña electoral». Sin embargo, en este caso, al abrir una sospecha sin contar con fundamento contra una empresa en particular, potencia sus dichos.

• Malestar

Entre las privatizadas, las manifestaciones de Kirchner acentuaron el malestar. Dijeron, entre otras cosas, que «el gobierno insiste en demonizar a las compañías ante los usuarios», y que «es poco responsable abrir sospechas sin ningún elemento para fundamentarlas».

Voceros de Edesur relativizaron las declaraciones y, rehuyendo polemizar con el Presidente, dijeron que «parece más una advertencia, como decir que hay cosas que el gobierno no va a tolerar, más que una referencia directa a la actitud de la compañía».


La tranquilidad, por lo menos pública, de Edesur se explica porque el apagón estuvo originado en el robo de los perfiles de torres metálicas que sostienen los principales cables de alta tensión por los que ingresa la electricidad al área de Edesur. Además, poco antes de las declaraciones de Kirchner, cuando la empresa fue a sustanciar la denuncia en la comisaría de El Jagüel, el comisario de la zona le informó que ya habían encontrado parte de los perfiles y a algunos de los miembros de una pequeña banda que se dedicaba al hurto.

Anoche ejecutivos de la empresa explicaron en el despacho del ministro De Vido estos hechos. Por otra parte, según la compañía, este tipo de robos es muy frecuente en el último año, pero ayer se unieron dos hechos: que se llevaron una gran cantidad de perfiles en los últimos días y, antes de que pudiera reponérselos, hubo fuertes vientos a la mañana, por lo cual salieron de servicio los cables de alta tensión sostenidos por las tres torres que se cayeron, mientras otras dos quedaron fuertemente dañadas.

• Cableado alternativo

Como el sistema de alta tensión está duplicado, Edesur pudo restablecer el suministro usando el cableado alternativo pero, como necesita cinco días para volver a operar con los cables que salieron de servicio, en ese plazo el sistema operará en condiciones precarias, apoyándose sólo en los cables de alta tensión no afectados por la situación.

El apagón se produjo a las 9.25 de ayer y abarcó a varios barrios de la Capital Federal y del conurbano bonaerense durante poco más de media hora, creando un caos en calles y avenidas al no funcionar los semáforos, a la vez que quedó interrumpido el servicio de subterráneos.

La falla se produjo en los cables de alta tensión en la localidad de Monte Grande y provocó que salieran de servicio 11 subestaciones de Edesur.

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