La Argentina y Brasil relanzarán en San Pablo el G-20, el grupo de países que, con una postura radical, rechazan los subsidios agrícolas en Estados Unidos, Japón y la Unión Europea (UE). El marco de esta nueva presentación será la reunión que en esa ciudad brasileña convocará la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para debatir cuestiones vinculadas con el desarrollo. Sin embargo, los dos países aprovecharán la llegada a San Pablo de los representantes de más de 100 países, para insistir con los reclamos del G-20 y para la eliminación de los subsidios. No se trata de un reclamo más, sino que se busca el fortalecimiento del grupo para que continúe unido en el segundo semestre del año cuando retornen las negociaciones dentro de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El G-20 surgió en la fallida cumbre que este organismo organizó en el balneario mexicano de Cancún en setiembre de 2003, y donde quedó en claro que ni EE.UU., ni Japón o la UE estaban dispuestos a negociar abiertamente el capítulo de los subsidios agrícolas, aunque luego Europa haya aceptado discutir el tema privadamente con el Mercosur. En esa ciudad, la Argentina, a través del secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, convenció a Brasil para formar un grupo cerrado y radicalizado de presión contra los subsidios; que actúe de manera multilateral y que agrupe a estados de diferentes continentes. Así, los primeros en sumarse, en Cancún, fueron Indonesia, Sudáfrica, la India y Egipto; además de Paraguay como socio del Mercosur. Unas jornadas después, pero aún cuando se negociaba en Cancún, se incorporaron China y Pakistán, además de varios países latinoamericanos entre los que figuraban Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia, Venezuela, El Salvador, México, Honduras y Panamá, entre otros. Llegaron incluso a ser más de 25 países cuando se incorporaron algunos estados africanos y asiáticos.
Sin embargo, luego de Cancún, comenzaron las deserciones, la mayoría de ellas impulsadas por los ofrecimientos de acuerdos de libre comercio que el gobierno de George W. Bush les hizo a países latinoamericanos a cambio de una flexibilización en la posición dentro del G-20 o directamente que dejen ese grupo. Así quedaron fuera Ecuador, Colombia y los países centroamericanos, mientras que Perú evaluaba el abandono. Chile permaneció pero Uruguay nunca aceptó sumarse. La situación quedó luego estancada a partir del avance de otras negociaciones bilaterales (Mercosur-UE, Mercosur-México, China con varios países), y en San Pablo se reimpulsaría el grupo.
No será la única negociación en la que estarápresente la Argentina dentro de la reunión de la ONU en Brasil. El gobierno de Néstor Kirchner, tal como adelantó este diario, lanzará además las negociaciones «Sur-Sur», buscando que más de 70 países «en vías de desarrollo», según la definición de las Naciones Unidas, comiencen discusiones para eventualmente firmar en algún momento algún acuerdo de libre comercio. La base de este llamado será el G-20.
Dejá tu comentario