24 de septiembre 2002 - 00:00

La Carta que envió Köhler a Duhalde

Sr. Presidente Eduardo Duhalde

Le escribo para pedir su apoyo personal con el objeto de avanzar decididamente nuestro diálogo con vistas a un programa apoyado por el Fondo. Como usted sabe, en las últimas semanas han continuado nuestros contactos intensivos con su equipo económico. Nuevamente misiones visitaron Buenos Aires para tratar los temas monetarios, bancarios y fiscales clave, y nos reunimos con sus funcionarios en Washington la semana pasada.

En esas conversaciones hemos tratado de establecer, tan pronto como fuese posible, un programa que mantuviera la estabilidad macroeconómica durante el período de transición política. Dicha estabilidad debería crear las condiciones para que el próximo gobierno argentino adopte las más amplias reformas estructurales necesarias para un pronto restablecimiento del crecimiento y para colocar a la Argentina en camino hacia la viabilidad doméstica y externa.

Señor Presidente, creo que hemos hecho claros progresos en el sentido de desarrollar un programa de reestructuración bancaria y fortalecimiento de la independencia del Banco Central. Esperamos que sus funcionarios procuren la implementación de las políticas acordadas a la brevedad y el establecimiento de un marco para la reforma de las tarifas de servicios públicos.

Sin embargo, hay todavía obstáculos clave en tres áreas centrales. Le escribo con la esperanza de que, con su intervención personal, estos temas pendientes puedan ser rápidamente resueltos. Permítame desarrollarlos brevemente.

Primero, resulta clave lograr un programa monetario sustentable para asegurar una estabilidad de precios razonables. Los progresos en estas áreas continúan siendo impedidos por el problema de los amparos y por la amenaza de que el cronograma vigente para la liberación de los depósitos reprogramados pudiera resultar en filtraciones excesivas a principios de 2003. Los retiros de depósitos potenciales de estas fuentes podrían sobrepasar el programa monetario y el marco emergente de resolución bancaria. Dicha circunstancia pondría renovada presión sobre los precios y el peso y conduciría a mayor inestabilidad en el sistema bancario.

En segundo término, esperamos la ratificación de los acuerdos bilaterales fiscales de las provincias con el gobierno federal, al menos de la mayoría de ellas, incluyendo a las provincias grandes. Una vez que esto sea logrado, y que los acuerdos comiencen a ser implementados, creo que el marco fiscal que ha sido vislumbrado en su declaración conjunta de fecha 24 de abril tendrá lugar
finalmente. El acuerdo con el Banco Mundial sobre el programa Jefas y Jefes de Hogar es también una parte principal de este marco, así como de la estrategia para fortalecer la red de seguridad social, y espero que tal acuerdo pueda ser concluido rápidamente.

Finalmente, hemos estado preocupados por un aumento de iniciativas legislativas y judiciales recientes que ponen en riesgo el marco económico emergente hacia el cual su gobierno y el FMI hemos trabajado tan arduamente durante todos estos meses. Hemos explicado nuestras preocupaciones a sus funcionarios: muchas de las cuales refieren a áreas clave como la monetaria, la fiscal y reformas jurídicas. Espero que pueda encontrarse rápidamente un consenso político que permita mantener la consistencia del programa emergente.

En este contexto, será importante demostrar a la comunidad internacional que el programa económico cuenta con suficiente apoyo político en la Argentina. Particularmente durante este período de transición política debieran haber garantías razonables de que serán protegidos los elementos centrales del programa. En particular, me pregunto si usted podría considerar apropiado procurar una declaración de apoyo al programa de parte de líderes provinciales y del Parlamento. Dicha iniciativa ayudaría a crear confianza en la implementación del programa. Espero conocer sus ideas en este tema.

Señor Presidente, los temas contenidos en esta carta tienen la más alta prioridad y urgencia para mí. Si usted desea mayores precisiones sobre los ellos, estoy dispuesto a tratarlos más extensamente con usted por teléfono. También estoy dispuesto a considerar cualquier otra medida que pudiera ayudar a consolidar los progresos recientes y llevar el proceso en curso hacia una conclusión exitosa.

Quedo a la espera de su pronta respuesta.

Atentamente. Horst Köhler

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