Wall Street operó con leves variaciones pese a la inesperada disminución de las solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos la semana pasada. Además, las esperanzas en que el Banco Central Europeo actúe para controlar la crisis de deuda de la zona euro se apagaron, dando paso a la cautela.
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La bolsa neoyorquina volvió a cerrar la sesión prácticamente plano y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, terminó con un tímido descenso del 0,08 % en una jornada volátil en los mercados. En ese conetexto, el selectivo S&P 500 avanzó 0,04 % y el índice compuesto del mercado Nasdaq 0,25 %.
La falta de dirección de Wall St. se produjo a pesar del inesperado descenso en 6.000 de las solicitudes de subsidio por desempleo en EEUU la semana pasada, cuando quedaron en 361.000, en lugar del aumento hasta 370.000 que habían previsto los analistas.
Tampoco pareció influir sobre el rumbo de Wall Street la disminución del 10,7% que registró el déficit comercial estadounidense en junio, cuando se situó en 42.900 millones de dólares, el nivel más bajo desde diciembre de 2010, según el Departamento de Comercio.
Wall Street emuló la indecisión con la que operaron las bolsas europeas y se vió presionado por los datos sobre la inflación de China, que subió en julio el 1,8% respecto al mismo mes de 2011, lo que confirma la desaceleración de los precios en la segunda economía del mundo.
En cualquier caso, el dato hacía prever a los inversores que el Gobierno chino pondrá en marcha medidas para estimular la demanda interna, lo cual contrarrestaba parte del impacto negativo de la noticia sobre las bolsas.
Las principales bolsas europeas cerraron sin grandes variaciones a la espera de las futuras decisiones del Banco Central Europeo para paliar la crisis de la zona euro, en una sesión marcada por los resultados empresariales del primer semestre del año.
Madrid perdió 0,56%, a 7.110,2 puntos, mientras que las acciones de Bankia, el banco nacionalizado que podría recibir en breve ayuda europea, volvieron a subir más de un 20% por segunda sesión consecutiva.
Milán cerró con una ligera baja de 0,08%, a 14.654 unidades, mientras que Londres ganó 0,10%, hasta 5.851,51 puntos, en un mercado sin grandes volúmenes de intercambio.
París mejoró 0,54%, hasta 3.456,71 puntos y Atenas creció 0,13% hasta 612,29 unidades, mientras que Francfort terminó bajando un 0,02%, hasta 6.964,99 puntos.
Por su parte, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio subió por cuarto día seguido tras unos indicadores desiguales en China que mantuvieron vivas las esperanzas de algunas medidas para hacer frente a la desaceleración en el primer mercado de exportación de Japón.
La bolsa de Shanghái, por último, avanzó un 0,6%, con lo que continuó su tendencia de ganancias, leves pero ininterrumpidas, desde el pasado viernes, cuando se anunció que China recortará en un 20%, desde septiembre, su tasa por el intercambio de acciones en sus mercados de valores y de futuros.