Brasilia (ANSA) - El presidente Luiz Lula da Silva dijo ayer que la economía brasileña vive un momento «virtuoso» y pidió a los dirigentes políticos que no permitan que el país «retroceda» por causa de las elecciones generales de 2006.
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«Es mucho más fácil, simple y honesto perder un voto, una elección, que atrasar durante una década el desarrollo de una nación», dijo el presidente al participar de un acto en Belo Horizonte, estado de Minas Gerais.
Según Lula da Silva, «Brasil está preparado para no permitir que se arruine nuestra oportunidad de convertirnos en una nación próspera, productiva y generadora de riqueza».
El presidente reafirmó que no tomará ninguna medida que comprometa la economía del país por las elecciones, y subrayó que «el problema de Brasil es que la clase política sólo piensa de cuatro en cuatro años».
Lula da Silva destacó el «momento virtuoso» que el país vive que, aseguró, no debe ser apenas de un gobierno, sino duradero. Según el presidente, Brasil no vive un momento «excepcional», pero su situación económica está por encima del promedio de las últimas cuatro décadas.
«Crecimiento económico, de las exportaciones e importaciones, del ahorro interno, del crédito, la masa salarial y el empleo, la caída de la inflación y el costo de vida, esa combinación no la teníamos hace muchos años», enumeró.
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