Lanzaron nueva generadora (sirve poco para la crisis)
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Daniel Cameron
La central de Campana y la que se inauguraría en mayo en Timbúes, Santa Fe, surgieron de una iniciativa de la Secretaría de Energía que obligó a las empresas generadoras a ceder al Estado nacional sus acreencias contra Cammesa, la empresa mixta que controló el despacho eléctrico, desde 2004 hasta diciembre de 2006.
A esto se sumó 50% del margen operativo de las generadoras durante 2007, con lo cual el aporte privado para las dos centrales sumaría hasta ahora 600 millones de dólares, la mitad de lo presupuestado para terminar las centrales (el total es de 1.180 millones de dólares). Se sabe que también hubo aportes del Estado nacional, en forma de adelantos, pero no se sabe la cifra, ni tampoco se sabe cómo serán recuperados.
Las dos centrales serán propiedad de las generadorasprivadas que operan en el país, en forma proporcional a lo que el Estado les adeudaba. Como las principales acreedoras eran ENDESA de España y la francesa Total (que ahora vendió sus activos eléctricos al grupo SADESA de Miguens-Bemberg), Campana está gerenciada por la empresa hispana y Timbúes (General San Martín es el nombre de la central) por la compañía local.
Esta es la primera incorporación de energía nueva desde que en 2002 la estadounidense AES terminó la ampliación de la Central San Nicolás, si se exceptúa la mayor generación lograda en Yacyretá por elevar la cota de la represa de 76 a 78 metros.
Tal vez por esa razón, la inauguración provocó el entusiasmo un poco exagerado de la presidente Cristina de Kirchner. Dijo, entre otras cosas, que la puesta en marcha de la central es «un combate por la esperanza y el crecimiento del país».
También destacó el corto plazo en que se construyó la central, al señalar que «cuando nos fijamos objetivos gobierno, empresarios y trabajadores somos invencibles». La Presidente incluso corrigió al gobernador Daniel Scioli porque dijo que la obra demandó «sólo un año», y le remarcó que habían sido «once meses».
«Me decían empresarios extranjeros que nunca una obra de esta naturaleza se hizo en un plazo tan corto, 11 meses, lo que demuestra que cuando nos fijamos objetivos trabajamos», enfatizó Cristina de Kirchner.
Al costo de 1.180 millones de dólares de ambas obras, se debe agregar otros 40 millones anuales en concepto de garantía y mantenimiento que prestará la empresa Siemens durante diez años. La compañía alemana suministró el equipamiento, con la participación de la empresa local Electroingeniería, mientras que la española Duro Felgueras se ocupó de la obra civil.
En el acto realizado en la central, Cristina de Kirchner estuvo acompañada por los ministros de Planificación, Julio De Vido; de Interior, Florencio Randazzo; el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el titular de la Central Manuel Belgrano, Miguel Ortiz Fuentes. También estuvieron presentes los secretarios de Energía, Daniel Cameron; de Comercio, Guillermo Moreno; el titular de la CGT, Hugo Moyano, y de Luz y Fuerza, Oscar Lescano.




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