La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) corrigió a la baja las previsiones de ganancias para este año a causa de los altos precios del combustible, las revueltas políticas y los desastres naturales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Para 2011, la asociación espera u$s 4.000 millones en beneficios en lugar de los 8.600 millones que se preveían en marzo, dijo el director general de la institución, Giovanni Bisignani. El año pasado el sector tuvo un resultado récord de u$s 18.000 millones.
El terremoto y tsunami del 11 de marzo en Japón, los movimientos de protesta en Cercano Oriente y el norte de África, así como los altos precios del petróleo, han afectado mucho a la industria, dijo Bisignani al inicio de la reunión anual de la IATA en Singapur. "No hay mucho espacio para más shocks", reconoció.
El funcionario indicó que los avances en eficiencia en las aerolíneas la pasada década y el fortalecimiento de la economía global están ayudando a contrarrestar la subida del combustible.
Este año los costos de combustible llegarán a los u$s 176.000 millones, 10.000 millones más que en 2010, según Bisignani. El dirigente dejará el puesto después de diez años y su sucesor será el ex director ejecutivo de Cathay Pacific Tony Tyler, de 55 años, a partir del 1 de julio.
Por otra parte, la organización criticó los planes de la Unión Europea (UE) de imponer impuestos en Europa a las aerolíneas por sus emisiones de CO2 a partir de 2012. En una iniciativa individual, la UE quiere incluir a la industria de la aviación en su esquema de comercio de emisiones a partir del año próximo, forzando a las aerolíneas a comprar permisos de emisión de carbono por encima de un cierto nivel.
La IATA representa a 230 compañías aéreas que según sus propios datos son responsables del 93% del transporte aéreo global. En el encuentro de dos días participan alrededor de 700 representantes de las aerolíneas.
Dejá tu comentario