Ante los sucesivos récords internacionales del petróleo (ayer se registró una nueva marca de u$s 48,70), Roberto Lavagna advirtió que cobrará retenciones ahora a los derivados del crudo, en particular a las naftas. El ministro de Economía dijo que lo hará si las petroleras no se comprometen a efectuar inversiones en el país y a mantener sin aumentos los precios en el mercado interno. El gobierno ya incrementó las retenciones al petróleo llevándolas a 45% cuando éste supera los u$s 45 por barril, una determinación que recibió la crítica airada de las empresas.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, advirtió ayer que el gobierno tiene una resolución «preparada» para aumentar las retenciones a los derivados del petróleo, en particular las naftas, si las petroleras no se comprometen a efectuar inversiones y a mantener sin aumentos sus precios en el mercado interno.
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La amenaza de Lavagna salió al cruce de la falta de acuerdo que hasta anoche existía entre las productoras de petróleo y las refinerías Shell y Esso, que no tienen crudo propio. Fuentes de Shell, en tanto, vienen advirtiendo que si no hay acuerdo, sería inevitable subir los combustibles. Esso, en cambio, mantuvoreserva, lo que es atribuible a que exporta más naftas que la empresa anglo-holandesa y por eso aspira a evitar una confrontación con el gobierno que derive en una suba de las retenciones para ese producto.
Las productoras quieren venderles a Shell y a Esso a la paridad de exportación (el precio neto de retenciones), pero destinar la diferencia entre la retención actual y la anterior (45% y 25%, respectivamente) a cancelar la deuda de 170 millones de dólares que las refinerías acumularon cuando el petróleo se vendía al precio uniforme de 28,5 dólares (de enero de 2003 a abril de este año).
Las refinerías, en cambio, pretenden el precio neto de las retenciones actuales y dejar la deuda para cuando, teóricamente, el petróleo baje a menos de 28,5 dólares. La situación debe resolverse antes del 1 de setiembre, porque las productoras emiten facturas este mes y los descuentos que aplican pueden decidirlos hasta el momento del cobro a los 30 días.
Por otra parte, la advertencia sobre más retenciones también pesa sobre Repsol YPF y Petrobras, que exportan naftas, y a las que el gobierno viene pidiendo que participen en las inversiones para ampliar el gasoducto del Sur y para construir el del Nordeste, además de aumentar la exploración para encontrar más gas.
«Hay una resolución preparada (para aumentar las retenciones) pero hay una negociación abierta junto con la Presidencia de la Nación y el Ministeriode Planificación respectode programas de inversiones. Según el resultado y los compromisos de inversión podría llegar a no sacarse esta resolución adicional», dijo Lavagna ayer.
El ministro indicó que «todo esto hay que tomarlo así, en potencial, porque la resolución está preparada, sujeta a estas conversaciones». A fines de julio, cuando la cotización del barril superó los 40 dólares, las empresas decidieron aumentar el precio de los combustibles.
Por esto y porque el precio internacional del crudo siguió en ascenso, el gobierno decidió una fuerte suba de las retenciones a la exportación de crudo, que llegan a 45% para cuando el valor del West Texas Intermediate es igual o superior a 45 dólares por barril en el mercado de Nueva York.
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