11 de agosto 2004 - 00:00

Lavagna a empresarios: "No hay motivo para nerviosismo"

Roberto Lavagna intentó calmar a inversores por la falta de acuerdo con el Fondo Monetario.
Roberto Lavagna intentó calmar a inversores por la falta de acuerdo con el Fondo Monetario.
«No hay conflicto ni motivo para generar nerviosismo.» En estos términos se refirió el ministro de Economía, Roberto Lavagna, a la decisión de suspender el programa con el FMI, descartando que esta situación pueda generar un efecto negativo en la economía. Volvió a negar que el acuerdo se haya caído y explicó que se buscará la forma jurídica para que las revisiones pendientes «finalicen entre diciembre y enero».

Ante más de 200 empresarios que representan a compañías estadounidenses en la Argentina, convocados por el Consejo de las Américas y la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Lavagna buscó ponerle paños fríos a la polémica decisión de prescindir en los próximos meses del FMI para avanzar con la reestructuración de la deuda.

Lavagna aseguró también que «no hay motivos» para que la postergación de las negociaciones con el FMI genere «una reacción de nerviosismo o provoque una desaceleración del crecimiento», y estimó que en 2005 la economía se expandirá 4%.

• Conceptos

El titular del Palacio de Hacienda cerró la conferencia titulada «Argentina: de la recuperación a la consolidación económica». A continuación, las declaraciones del funcionario:

• Esperamos que el proceso de consolidación se prolongue hasta 2005, cuando estimamos un crecimiento de orden de 4 por ciento.

• De los últimos 30 años, hubo 14 con crecimiento negativo del PBI, período en el cual se acumuló una pérdida de 49% del producto.

• Desde 1970, hubo tres períodos de crisis graves (1981-1982, 1988-1990, 1999-2002), donde cada uno fue cada vez más largo y más profundo. En el primero se perdió 7% del PBI y en el último 20%.

• Desde 1995 hasta hoy, hay una caída de 0,5% en promedio del PBI, lo que implica una baja de 2% del producto per cápita.

• En la Argentina existieron dos experiencias fuertes de atraso cambiario: la tablita y la convertibilidad. Estas dos políticas cambiarias inadecuadas arrojaron un saldo de 17 años durante los cuales el tipo de cambio no atendió a los mercados internacionales, regionales y a la evolución de la productividad local.

• En 1998, 73,9% de las inversiones estaban concentradas en bienes no transables; ahora ese porcentaje bajó a 59,3%, tendencia que consideramos adecuada para lograr un proceso de recuperación sostenido.

• No hay una situación de conflicto abierto con el Fondo, sino que hay un diálogo abierto y franco.

• El FMI consideró que la revisión en julio no podría ser aprobada debido a cuestiones legislativas, y nosotros sostuvimos que en setiembre tampoco, porque interfería con el proceso de reestructuración de la deuda. Por ello se corrió hasta diciembre o enero.

• Es un orgullo que los gobiernos del G-7 estén comenzando a recomendar los bonos atados al crecimiento y que el Fondo también comience a tratar con seriedad este título.

• No hay razón para que el crecimiento de la economía argentina se desacelere o haya nerviosismo por la situación con el Fondo, y así lo demuestran los mercados.

• El mundo financiero actual muestra cambios paradigmáticos, los organismos multilaterales de crédito han pasado de ser prestamistas de última instancia a ser cobradores de primera instancia. Por ello, es que los acreedores no pueden pretender que la oferta de canje de deuda sea igual a las propuestas realizadas con anterioridad.

• Las empresas no se quedaron de brazos cruzados y no esperaron para reestructurar sus deudas, porque entendieron que el Estado no iba a socorrerlas porque no había margen para atender a nadie.

• La Argentina está generando oportunidades de negocios importantes. Los primeros que entendieron eso son los que hoy le están sacando más provecho a poscrisis.

• El 48% de la deuda total está siendo pagando y se encuentra en condiciones normales. Creemos que la oferta hecha es realista y sustentable.

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