Para los bancos, el problema del estancamiento de crédito (que dejó de caer a partir de julio, pero tampoco remonta) no pasa por un problema de oferta, ya que en los últimos meses se están ofreciendo nuevas líneas sino de ausencia de demanda.
Las empresas tampoco están demandando crédito. Una razón es que ahora las operaciones entre las grandes compañías y proveedores se hacen en efectivo o con cheques a muy corto plazo. También,