• «Mirenlo que pasó el año pasado. Era una burbuja», fue la frase de Roberto Lavagna ayer al tomar conocimiento de la caída de la Bolsa de Comercio superior a 8%. La visión del ministro de Economía se fudamentó en la ganancia de más de 100% en dólares que acumularon en 2003 los papeles bursátiles, no sólo en la plaza local sino en los mercados emergentes. No hubo nerviosismo por ello, aunque está claro que la tensión en los mercados internacionales complicará seriamente la oferta que hará la Argentina a acreedores en los próximos 30 días. La actividad de Lavagna ayer, casualmente, incluyó encuentros con banqueros. Uno de ellos fue con el titular en el nivel mundial del Bank of America (ver nota en página 6), mientras que el restante fue con Enrique Cristofani, titular del Banco Río (Santander), en el marco de una visita de periodistas españoles al país, invitados por esa entidad. Allí Lavagna eludió hacer comentarios sobre la deuda, descartó que se vayan a privatizar los bancos públicos y sobre la designación de Rodrigo Rato como director gerente del FMI destacó: «Nosotros fuimos de los primeros países en apoyarlo. Es saludable porque, además de ser un técnico capacitado, tiene alto conocimiento político.»
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• ¿Qué hará Alfonso Prat-Gay si la corrida al dólar se acrecienta en la plaza local? ¿Devolverá y venderá los dólares que compró (cuidando así que no se disparen los precios) o lo dejará ir hacia arriba para que acompañe todo lo que sucede en Brasil? Sabido es que el titular del Banco Central repite en cada aparición pública que más que lo que suceda con el valor del dólar, le interesa lo que pasa con la variación de precios. Y en eso se apoya en lo que dice la carta orgánica del Banco Central. Es decir, que no lo dejarásubir en demasía, si en Brasil, por ejemplo, se dispara. Pero al mismo tiempo, el titular del BCRA sigue de cerca la paridad del peso con el real por su impacto en la competitividad de los productos argentinos en el Mercosur (ver nota aparte). Es la duda del mercado. Por lo pronto, los operadores descuentan que el dólar en la Argentina irá de la mano de lo que suceda en Brasil, aunque a menor velocidad. Ayer en San Pablo cerró a 3,14 reales, lo que representó una suba de 2,5 por ciento.
• Sobre la deuda, ayer el comentario se centró en la novedad de que la audiencia que había sido convocada por el juez neoyorquino Thomas Griesa pasó finalmente al jueves. Estaban convocados los principales fondos buitre que iniciaron acciones legales contra la Argentina y también los abogados del Estado, representado por el estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton. Como viene sucediendo en los últimos meses, el equipo económico consiguió una postergación para responderle al juez sobre el destino de los activos que la Argentina poseía en los Estados Unidos antes del default.
• Otro comentario ayer fue que la fuga de capitales de la Argentina se está dando como en Brasil, pero se esconde bajo la lluvia de dólares de la soja. «Va a durar poco a 2,94 el dólar», sentenció un economista especializado en mercados. Con respecto a lo que pueda suceder en Brasil, se mencionó ayer que obviamente aún hay mucho camino por recorrer para que se llegue a una situación como la vivida en la Argentina. De hecho, todavía pueden acceder a un « blindaje» del FMI, si se llegara a extender por mucho tiempo la situación actual. Pero como en la Argentina hace dos años, cuando el riesgo-Brasil se encuentre a 850 puntos (ayer estuvo a casi 800), no tendrá acceso al crédito internacional y si llegara a ubicarse por encima de los mil puntos, Rodrigo Rato deberá debutar en el cargo con su primer salvataje para una crisis financiera de solución complicada.
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