4 de enero 2008 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  
  • Como todos los años, los ejecutivos de banca privada se mudaron a Punta del Este para agasajar a clientes y, como siempre, captar a nuevos. Pero serán pocos los eventos en los que se hablará de mercados. «Con la turbulencia de los últimos meses, es muy difícil hacer predicciones y no quedar pegado por un mal pronóstico», explicaba un directivo de un banco extranjero que optó por esponsorear un evento artístico. Uno de los pocos que está dispuesto a tomar ese riesgo es el suizo Clariden Leu. La reunión se hará hoy a partir de las 19.30 en el Conrad y entre los disertantes figuran Walter Molano, de BCP Securities, y Stephen Hughes, estratega del Clariden para el mercado accionario. Mañana en el mismo hotel será el turno del Crédit Suisse, que presentará «Hollywood Glamour», bien lejos de las preocupaciones por la marcha de Wall Street. El Discount y el HSBC serán otras entidades que efectuarán encuentros durante la semana próxima, pero en ambos casos con ejecutivos y directivos de las propias instituciones, sin invitados especiales.

  • En México tendrá lugar otro encuentro tradicional de verano. Se trata de la reunión que organiza Santander Investment en Acapulco, a mediados de enero, para analizar a fondo la situación de América latina y trazar las estrategias de inversión para 2008. Aunque se cursaron invitaciones para el equipo económico y en particular para el secretario de Finanzas, Hugo Secondini, la respuesta fue negativa. No habrá representantes oficiales en un encuentro clave. «El año pasado aceptó la invitación Sergio Chodos (entonces titular de Finanzas) y los resultados de 2007 no fueron precisamente buenos», se excusaban en los pasillos del Palacio de Hacienda.   

  • Sin lugar a dudas, la suba del petróleo hasta los u$s 100 fue lo más destacado de los mercados financieros en el arranque de 2008. Es el doble del valor al que cotizaba el barril de WTI a esta misma altura de 2007, cuando llegó a cotizar por debajo de los u$s 50. Hay operadores que creen que es una gran exageración y que el precio debería caer hasta los u$s 60. Pero hasta ahora nada ocurrió. Para los que suscriben la tesis bajista, está de moda un índice que se negocia en Nueva York, el DUG, que replica la evolución de las principales petroleras del mundo. Ofrece duplicar la ganancia en la baja. Es decir que si el índice pierde 10% por un desplome de las empresas del sector, pagará un premio de 20% al inversor. En cambio, si registra una suba de 10%, habrá que asumir el doble de las pérdidas. De más está decir que aquellos que apostaron en contra del crudo en las últimas semanas, acumulan pérdidas y dolores físicos más que significativos.

  • Además del «oro negro», es muy firme la evolución del oro tradicional. La onza tocó ayer los u$s 870 y continúa su racha luego de una suba de 30% el año pasado. Los expertos aseguran que puede llegar a los u$s 1.000 la onza este año por diversos motivos. El primero es que volvió a ser un refugio muy utilizado en épocas de turbulencia. Pero además, dejó de ser un artículo exclusivamente para compras especulativas. La demanda del producto proviene de consumidores de países como la India y China (donde prolifera una nueva «casta» de ciudadanos enriquecidos). Lo prefieren para su uso en la forma de joyas y como un instrumento de ahorro de largo plazo.   

  • Los operadores de bonos no lo podían creer ayer. Volvieron a aparecer pedidos de compra de fondos del exterior por papeles domésticos. A los ya buscados BOGAR se sumaron otros como el BONAR 17. La razón es muy simple y la aportó uno de los pocos economistas que especulan «en la personal» y poseen cierto dominio de lo que acontece en la plaza. Que un BONAR rinda 10,7% en dólares en un país con superávit fiscal es demasiado. Además, agregó que el fin de año encontró a los hedge funds con posiciones bastante limpias de papeles argentinos. Así, al comenzar un nuevo período había margen para recargar baterías. Incluso el dato de inflación ya está cocinado para operadores. Si el IPC a informarse el lunes llega a 0,9% (corresponde a diciembre), lo tomarán como algo relativamente positivo. Si ese número es más bajo, ocasionaría un derrape de las cotizaciones. Un 0,9% rinde CER más diez. Otro dato: se esperan tasas para abajo hasta fin de mes. Hay liquidez en bancos, las AFJP reciben aportes de diciembre incluyendo aguinaldos y el público lleva más dinero a entidades por el pago de tarjetas de crédito a partir del día 15.
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