28 de marzo 2008 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  
  • «Echale la culpa al campo», decían ayer operadores muy esperanzados con una consecuencia poco explorada del impacto del paro del campo. La inflación de marzo sería menos maquillada que lo inicialmente imaginado. Los operadores que están en esta tesitura, obviamente con bonos indexados en la mano, aseveran que podría aprovechar el gobierno para blanquear un número mayor en la suba de precios, quizá 1,5%, justificándose en que eso fue consecuencia de las medidas de protesta del campo. Igualmente todo ello estará lejos de la realidad, más cercana a 3%. ¿Tendrá asidero esta versión? Por lo pronto, como parámetro, la inflación de marzo de 2007 fue de 0,8%. Tradicionalmente en la era Moreno nunca el indicador se aleja de lo que fue en el año previo. De todas maneras, ayer fue un día en el que mesadineristas optaron por irse antes de sus puestos de trabajo (o puestos de combate, por la tendencia que se vio en las últimas 48 horas) ya sea para ver por TV el discurso de Cristina de Kirchner o por temor a lo que pudiera suceder en el microcentro a posteriori.   

  • Los bonos argentinos siguen totalmente fuera del mapa inversor y nadie aguarda una recuperación. Hasta los cupones PBI, favoritos por el fuerte pago en efectivo ya asegurado para diciembre (representa 18% del precio actual) fue sacudido ayer y está cotizando en su variante dólares a 12,25 dólares, casi 8% por debajo de su cotización de hace una semana. Entre las acciones, está recuperándose Tenaris, ayudada, claro está, por el petróleo, que recuperó notablemente en la semana hasta más de u$s 107 el barril. Un elemento a seguir: ayer reaccionó Edenor ante la expectativa de un ajuste tarifario para la luz (adelantado el lunes por este diario) que se aplicaría en mayo pero de manera retroactiva a febrero. Subió 3,3% en un mercado apático y ayudó a que el índice Merval finalizara positivo.   

  • ¿Se va Lousteau o no? Hubo quienes observaron su raid mediático esta semana, lo que les hizo recordar la maratón de entrevistas otorgadas por Felisa Miceli poco antes de su renuncia. Como siempre, el clima imperante da para que circulen todo tipo de candidatos a su reemplazo en los mercados, sin demasiado asidero. Por lo pronto, el titular de Economía sigue haciendo los deberes: defiende a D'Elía en las entrevistas radiales y firma el esquema financiero para que avance el proyecto de tren bala. En este sentido, lo más complicado a futuro para el funcionario no era avalar lo financiero, sino directamente algo que ya había firmado en enero, el expediente con el resultado de la licitación. Allí es donde surgirían a futuro más cuestionamientos en lo legal sobre cómo el grupo que encabeza la francesa Allstom logró ser la adjudicataria.   

  • Los inversores continúan atentos a los datos económicos y financieros que se divulgan diariamente en Estados Unidos. Pero tal vez el más relevante suceda los días 14 y 15 de abril. En esas jornadas se estarán divulgando los balances de Merrill Lynch y Citi, dos de los principales bancos norteamericanos. Mientras que internamente en ambas instituciones juran que el grueso de las pérdidas por las hipotecas «subprime» ya fue reflejado en el segundo semestre de 2007, algunos reportes conocidos en los últimos días sostienen que aún habrá rojos millonarios por las malas inversiones del pasado que siguen en los balances. Por lo pronto, las cotizaciones de las entidades financieras volvieron a estar golpeadas durante esta semana, porque son más los escépticos que los optimistas. El 30 del mes próximo es otra jornada clave, porque la Reserva Federal norteamericana debe definir cuánto será la reducción de tasas.

  • Para los que administran fondos de grandes inversores argentinos, la situación es complicada. La abrupta caída de rendimientos en Estados Unidos comienza a ser un problema, dado que estaban acostumbrados a sacarle 6% o algo más a sus portafolios. Los recortes de la Fed llevaron las tasas norteamericanas a niveles que oscilan entre 2% y 3,50% anual en el mejor de los casos, que ni siquiera alcanza para compensar la inflación norteamericana. La opción preferida por estas horas son bonos corporativos de empresas norteamericanas entre cinco y diez años, que presentan tasas mucho más atractivas de entre 5% y 6%, en todos los casos de compañías « investment grade». Otra alternativa a la que se recurre para mejorar el perfil del portafolio sin asumir riesgos excesivos son las denominadas «acciones preferidas». Presentan rendimientos de hasta 7,5% anual en dólares (más del doble que el bono del Tesoro). El peligro es que el capital de este tipo de instrumentos tiene más volatilidad que un bono común, aunque es bastante inferior que el de una acción tradicional.   

  • Así como el Citi es una suerte de referente para el sector financiero en Wall Street, sucede lo propio con Apple entre las tecnológicas. Tras el lanzamiento del I Phone el año pasado, la cotización del papel trepó hasta u$s 179. Pero a principios de este año, en medio de la turbulencia, llegó a derrumbarse a menos de u$s 120. Ayer cayó 3,3%, finalizando en u$s 140. Pero existe gran expectativa por un fuerte rebote, siempre y cuando mejore la perspectiva de la economía norteamericana. Algunos research ubican a Apple en u$s 210 dentro de los próximos 12 meses.

  • El dólar perdió esta semana buena parte de lo que había ganado la pasada y su contracara, el euro, quedó cerca de nuevos máximos a 1,58. Pero pocas veces coincidieron tanto los analistas: aseguran que el período bajista del dólar está aproximándose a su fin y que para fin de año un «valor justo» para la moneda norteamericana estaría más cerca de 1,45. Claro que hace como tres meses que vienen sosteniendo lo mismo, hasta ahora con un resultado completamente inverso.   

  • Datos de mercados exóticos: Islandia tiene un ataque sobre su moneda, la corona, que se está depreciando fuerte contra el dólar y el euro. Hay temor a que la suba de tasas le pegue al sistema financiero. Además posee déficit de cuenta corriente grande y el gobierno emite deuda día a día para financiar vencimientos. Estamos hablando de un país de 300.000 habitantes, conocido más por la música de Bjork y por haber sido refugio hasta su muerte de Bobby Fischer que por lo financiero. Un mercado reducido y sólo apto para audaces.
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