Ricardo López Murphy ensayó desde Rosario un acercamiento al Episcopado de Jorge Bergoglio al exhortar al gobierno de Cristina de Kirchner a aceptar la mediación ofrecida por los obispos en el conflicto con el campo. «Lo mejor que podría hacer el gobierno en este momento es recibir a los líderes religiosos que se ofrecieron para promover el diálogo con los productores agropecuarios», reclamó el ex candidato presidencial de Recrear durante el seminario por los 20 años de la Fundación Libertad.
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El ex ministro de Economía vuelve lentamente al ring político argentino. En Rosario, donde se mostró junto a los ex presidentes José María Aznar (España), Vicente Fox (México) y Francisco Flores (El Salvador), aprovechó para atacar al gobierno por el conflicto por las retenciones agropecuarias. Pidió que Aníbal Fernández se presente en el Congreso para ser interpelado por las «zonas liberadas» a patotas kirchneristas durante las protestas en Plaza de Mayo y advirtió que el gobierno « pisotea la Constitución».
El apoyo de López Murphy al Episcopado de Bergoglio no es casual. Hoy durante una celebración eucarística en la Catedral Metropolitana con motivo de la asunción del padre Osvaldo Pablo Leone como nuevo director nacional de las Obras Misionales Pontificias, designación proveniente de la Sagrada Congregación para la Evangelización de los Pueblos, con sede en el Vaticano. Allí estarán también José Vicente Conejero Gallego, obispo de Formosa (y presidente de la Comisión Episcopal de las Misiones) y Eduardo Martín, obispo de Río Cuarto.
Caravana
Aunque la Plaza de Mayo y la Catedral vienen siendo escenarios de marchas y contramarchas de punteros kirchneristas como Luis D'Elía y Emilio Pérsico, Bergoglio montó una caravana con la imagen de María-Reina de las Misiones desde la sede nacional de Obras Misionales Pontificias en avenida Medrano al 700 que llegará a la Catedral cerca de las 17.
El fin de semana un grupo de obispos criticó la política de retenciones a través de un comunicado donde advierten a la Casa Rosada que «las finanzas públicas deben ser orientadas al bien común mediante políticas impositivas justas y estables que tengan en cuenta la racionalidad y equidad en la imposición de los tributos, el rigor, la transparencia e integridad en la administración y en el destino de los recursos públicos, la solidaridad de todos los argentinos y el respeto de la forma federal de gobierno que establece la Constitución de la Nación argentina tanto en la recaudación como en el destino de dichos recursos». La carta la firmaron Estanislao Karkic, arzobispo emérito de Paraná; Mario Maulion, arzobispo de Paraná; Jorge Lozano, obispo de Gualeguaychú y Luis Collazuol, obispo de Concordia.
También la Comisión Episcopal de Justicia y Paz se mostró preocupada por la situación y por «el riesgo de desabastecimiento de alimentos». Junto a la Pastoral Social del obispo Jorge Casaretto, propusieron una tregua para evitar una mayor fragmentación social a partir del discurso de Cristina de Kirchner tildando «paso de comedia» a la protestas del campo.
Hasta Adolfo Ablático, presidente de la Asociación Cristiana de Empresas (ACDE) enfatizó que «el diálogo es la vía para llegar al consenso».
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