13 de julio 2004 - 00:00

Los acreedores presentan una contrapropuesta en Nueva York

El principal grupo de acreedores presentará mañana en Nueva York la contrapropuesta a la oferta argentina para salir del default. Lo más importante: exigen que haya un pago inicial en efectivo cercano a los u$s 5.000 millones. Hasta ahora, el gobierno cuenta con escasas chances de que su oferta sea aceptada por un porcentaje significativo de acreedores. Es más, si no se introducen mejoras, la aceptación sería menor a 50% del total de la deuda en default. La única herramienta a mano para revertir la situación, entonces, pasa por hacer un pago inicial en efectivo para seducir a los bonistas para que acepten la propuesta oficial. Hoy las reservas del Banco Central llegan a u$s 17.700 millones. Roberto Lavagna -silenciosamente- acumuló casi u$s 1.200 millones en una cuenta del Banco Nación, y los acreedores están al tanto de estos números. De todas maneras, los u$s 5.000 millones de pago en efectivo que reclaman son exagerados. Lo concreto es que se está entrando en la etapa de definiciones en lo que respecta al default. Ya no hay más margen para la política de Roberto Lavagna de postergar toda decisión difícil. Por un lado, el Fondo Monetario -en realidad, los países del Grupo de los Siete-postergó la aprobación de las metas del acuerdo, lo que implica que congeló créditos al país. Y los acreedores, por otra parte, prometen bloquear legalmente cualquier oferta que el gobierno intente realizar.

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
Los acreedores extranjeros agrupados en el Comité Global presentarán ma-ñana en Nueva York la contrapropuesta a la oferta del gobierno argentino para salir del default. Entre otras cuestiones, solicitarán un pago en efectivo inicial cercano a los u$s 5.000 millones (unos 15.000 millones de pesos) para convencer a los acreedores.

Este es uno de los puntos centrales en el que insisten los bonistas para aceptar la propuesta efectuada por Roberto Lavagna. El encuentro se realizará en las oficinas centrales de Bear Stearns, la entidad que asesora al Global Committee of Argentine Bondholders (GCAB), ubicadas en la exclusiva avenida Madison y la calle 48. Estarán presentes los copresidentes de la institución, el estadounidense Hans Humes y el italiano Nicola Stock, además de muchos representantes de los distintos grupos de inversores que conforman el GCAB.

El gobierno argentino ya manifestó en varias oportunidades que «no hay posibilidad» de incluir un pago en efectivo a los bonistas debido a la ausencia de recursos.
Los operadores, sin embargo, apuestan a que finalmente el equipo económico cederá en este punto y terminará efectuando un pago inicial, aunque muy inferior al que planteará el GCAB.

• Rechazo

La nueva propuesta que será presentada mañana también será girada a la Securities and Exchange Commissión (SEC), el organismo regulador bursátil de los Estados Unidos, que hace ya un mes recibió la presentación de la oferta por parte del gobierno argentino. «Lo hacemos más que nada para que esté claro que no existe negociación y que es muy grande el grado de rechazo de la presentación argentina», expresó un miembro del Comité Global.

La propuesta de los bonistas internacionales incluye, entre otros, los siguientes puntos:

• Reconocimiento total de los intereses vencidos (PDI, según las siglas en inglés) por una suma cercana a los u$s 25.000 millones.

• Estos intereses serán pagados a través de un bono diferencial, de plazo muy inferior al correspondiente para la renegociación del capital de la deuda a reestructurar.

• Una parte de esos intereses vencidos se pagará en efectivo. La suma se acerca a los u$s 5.000 millones. Este pago «up-front» lo aplicaron casi todos los países que negociaron la salida del default, como Rusia o Ecuador en los últimos tiempos.

• La quita que se aplicará a la deuda será sustancialmente menor que la ofrecida por el gobierno. En términos nominales, será inferior a 20%; y la cantidad de bonos a la Par, muy superior a la propuesta por Economía (hasta u$s 15.000 millones en la oferta original).

• El «análisis de sustentabilidad» planteado por el GCAB muestra un escenario más favorable que el presentado por Economía: un crecimiento anual mayor, un tipo de cambio más bajo (por lo tanto, aumenta la recaudación en dólares) y superávit fiscal también mayor. Por lo tanto, habría más recursos fiscales para aplicar al pago de la deuda.

El mensaje de los bonistas es claro: sin demasiado esfuerzo adicional, la Argentina puede mejorar sustancialmente la reestructuración de su deuda pública. «De esta forma, el acceso al mercado de capitales se acelerará notablemente», explicó Humes.

Esta propuesta se efectuará en el marco de una gira que los principales integrantes del GCAB efectuarán por distintas plazas para interiorizar a los bonistas extranjeros.
Entre otros puntos, estarán en Los Angeles (hoy), Nueva York, Boston, Hartford, en los Estados Unidos, mientras que en Europa irán a París, Londres, Zurich y Francfort para finalizar en Tokio.

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