6 de noviembre 2007 - 00:00

Los bancos pierden todavía más crédito

Los bancos pierden todavía más crédito
Hay que reconocerlo. Nos equivocamos ( aunque sólo en parte, porque el Citi cambió de CEO). Los u$s 6.500 millones que dijimos ayer que había perdido el Citigroup no fueron tales, sino algún número comprendido entre u$s 8.000 millones y u$s 11.000 millones. Claro que el guarismo del lunes fue el oficialmente informado por el que fuera alguna vez -apenas un par de años atrás-el banco privado más poderoso del planeta y el más grande (un par de días atrás) de la mayor economía del mundo. Así que si usted, estimado lector, nos disculpa, permítanos -y lo invitamos a-dudar ahora de estos valores y de cualquier otro que presenten en estos días las entidades financieras (¿recuerda a Ben Bernanke y su: "...nadie tiene idea de cuánto valen estas malditas cosas"?). Respecto del título que encabeza esta nota, es cierto, es el mismo que el de ayer pero el repetirlo es la mejor manera de graficar lo que está ocurriendo. ¿Qué es lo que ocurre? Simple: Robert Rubin, el nuevo capitoste del Citigroup, en sus primeras declaraciones afirmó: "La dirección que Chuck (su antecesor, cuyo apodo coincide curiosamente con el de aquel muñeco maldito del cine) le dio al banco es exactamente hacia donde la institución necesita ir" (por una cuestión de buen gusto nos reservamos nuestro comentario). A nadie sorprende entonces que a pesar del prestigio de Rubin, las acciones del Citi se desplomaran 5%, arrastrando tras de sí a todo el sector financiero (en lo peor del día llegó a retroceder casi 3%) ni que el Dow terminara la jornada en 13.543,4 puntos, cediendo 0,38%. Si bien este número no da demasiada sensación de "crisis", lo cierto es que de no mediar el disparo de una serie de órdenes computadorizadas y la consiguiente cobertura de las posiciones más descubiertas, que llevaron a que por algunos instantes (25 minutos antes del cierre) las blue chips entraran a territorio ganador, la merma hubiera sido fácilmente superior a 1 por ciento (esto último es pura especulación intelectual, pero refleja en parte lo vivido). Lo irónico es que con este trasfondo Petrochina tuvo tan buena acogida en su primer día de cotización que se convirtió -aun con irregularidades-en la mayor sociedad del planeta, con un capital cercano a los u$s 1.000.000 de millones.

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