2 de abril 2002 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

JAPÓN

Las alzas de los valores de alta tecnología y los descensos de los valores bancarios provocaron un alza marginal en la Bolsa de Tokio en el primer día del año fiscal 2002. A última hora, el indicador selectivo Nikkei, que reúne los 225 principales valores, ganó 3,76 puntos, o 0,03%, y cerró en 11.028,70 puntos. El indicador Topix, que reúne a todos los valores de la primera sección retrocedió 6,73, o 0,63% hasta los 1.053,46 puntos. El volumen de negociaciones cayó a 557,42 millones de acciones, el último día del ejercicio 2001. La fluctuación del Nikkei y del Topix fue mínima a lo largo del día debido, según los expertos, a la apatía de los inversores en la apertura del nuevo año fiscal y a la espera de incentivos venidos de fuera. Dentro de los valores más firmes estuvieron los de los exportadores de vehículos del motor que siguen beneficiándose del debilitamiento del yen frente al dólar.

LONDRES

El mercado londinense no operó ayer por Semana Santa. La novedad del día será que el gas carbónico (CO2), el más importante de los gases que producen en la atmósfera el efecto invernadero, cotizará a partir de hoy en la Bolsa de Londres como el petróleo, el café o el cacao. Según corredores del sector energético de la City, lo que se cotizará de hecho en el nuevo mercado electrónico serán las cuotas de reducción de emisiones de CO2 y de otros cinco gases de efecto invernadero incluidos en el Protocolo de Kyoto sobre el cambio climático. Los principales operadores serán empresas británicas sumamente contaminantes que están obligadas a reducir sus emisiones. Intervendrán asimismo firmas extranjeras que tienen actividades en otros países concernidos por el Protocolo de Kyoto, pero también ONG e incluso particulares, explicó Martin Collins, de la firma Natsource.

SAN PABLO

La semana se inició con una de esas ruedas vertiginosas en las que resulta difícil sacar conclusiones sobre lo que está por venir. Si bien al cierre el Bovespa quedaba prácticamente en el máximo del día, en 13.467,39 puntos, mostrando una mejora de 1,61%, resultaba difícil olvidar el derrumbe de la mañana cuando el índice alcanzó a perder más de 1,4%. Los problemas de siempre a los que se sumó la crisis en Medio Oriente acompañaron la caída del arranque, en tanto la suba del petróleo y el efecto directo que esto tuvo sobre Petrobrás, más lo que algunos definieron como "pesca de fondo" fueron los argumentos favoritos detrás de la suba vespertina. Frente a esto, estuvo el impulso que recibió el real, que terminando el día en 2.304 por dólar alcanzó el máximo desde el 3 de enero pasado. En conclusión, quedamos casi como empezamos el año en el frente bursátil y el cambiario.

CHILE

Se puede argumentar que las cosas resultaron como fueron, porque esta plaza cierra antes que las demás y en esta oportunidad no pudo beneficiarse del efecto simpatía que guarda con los EE.UU. De todas formas el argumento termina siendo banal, si se tiene en cuenta que el IPSA se desplomó 1,12% para cerrar en 97,25 puntos. Alguien podría decir que los u$s 17 millones negociados son una buena señal, pero en el contexto de un mercado que retrocede rápidamente, esto toma el color de una liquidación de posiciones, más que de un verdadero interés de los inversores. Quien compra parece hacerlo sólo cuando los precios han retrocedido. Buscando una cotizante para destacar entre las subas, apenas si se puede mencionar a la recién entrada en el IPSA, la maderera Terranova que ganó 1,5%. El peso quedó con cambios en 656,6 por dólar, con muy poca actividad.

MÉXICO

A pesar de que el saldo final muestra una mejora de 0,14% para el IPC, que cerró en 7.371,89 puntos, lo cierto es que no fue una buena manera de iniciar la semana. Luego de arrancar en baja, las acciones rápidamente emprendieron el camino alcista, y media hora antes del cierre alcanzaban a ganar 0,88%. Imprevistamente la situación cambió y el índice se derrumbó casi verticalmente, dejando la sensación que, de no ser porque el mercado tenía que cerrar, las cosas hubieran seguido cayendo. En gran medida la falta de interés de los inversores, que se reflejó en apenas un poco más de u$s 130 millones negociados, contribuyó a la iliquidez del mercado y la consiguiente sensibilidad. Si bien lo peor pasó por los papeles del sector financiero y las empresas de telefonía móvil, la merma de última hora afectó a casi todas las cotizantes. El peso trepó a 9,01 por dólar de la mano de la suba del petróleo.

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