21 de junio 2002 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

• JAPÓN

La Bolsa de Tokio registró una moderada suba apoyada en las compras de inversores extranjeros en busca de acciones que se han depreciado demasiado en los últimos días. Al término de la jornada, el índice Nikkei subió 136,80 puntos (+1,31%) y cerró en las 10.612,98 unidades. El recinto nipón se movió hacia abajo hasta promediar la jornada, cuando la tendencia se revirtió de la mano de una corriente de compras a bajos precios. Nuevamente, la apreciación del yen y el incierto futuro de la economía estadounidense fueron dos lastres difíciles de superar para los inversores locales, que se mantuvieron al margen del mercado. Así, lo mejor de la rueda pasó por las empresas siderúrgicas, las de metales, los comercios minoristas y las papeleras. En tanto, las compañías de alta tecnología registraron un comportamiento dispar, mientras que bajaron las firmas automotrices.

• LONDRES

La Bolsa de Londres sufrió una nueva caída ayer y se ubicó en su nivel más bajo en los últimos nueve meses, tras una sesión en la que los descensos fueron liderados por las empresas de comunicación y telecomunicaciones. El índice FTSE 100 se contrajo 72,1 puntos, equivalente a 1,55%, y cerró en los 4.580 enteros. El recinto londinense -que cayó por tercera rueda consecutivase vio afectado por la negativa apertura de los mercados en Wall Street. Entre los perdedores se ubicaron las compañías de comunicación, pero principalmente las telecomunicaciones. El pesimismo se apoderó de este último sector luego de que el gigante finlandés Nokia -el mayor fabricante mundial de celulares-advirtiera que tendrá menores ventas que las estimadas en el segundo trimestre de este año. Ello impactó en otras firmas como Vodafone y mmO2, que experimentaron marcadas caídas en sus acciones.

• SAN PABLO

Términos como lo mejor y lo peor son siempre relativos. De todas maneras, para muchos inversores la de ayer fue sin ninguna duda la peor rueda en lo que va del año. Por un lado, el desplome del C-Bond a niveles que hace un par de semanas parecía imposible. Claro que esto encontró alguna justificación con la baja en la calificación de la deuda soberana que hiciera antes de la apertura la gente de Moody's y luego del cierre la de Fitch (en horas harían lo mismo con la deuda privada). Casi un sándwich donde el jamón fueron los bonos brasileños y el queso las acciones, que se derrumbaron 5,09% al finalizar el Bovespa en 10.908,68 puntos. Este valor, que se marcó con operaciones por u$s 216 millones, es el más bajo para el índice desde el infatuo 11 de setiembre del año pasado. El Banco Central que actuó con toda la artillería disponible (incluso presiones legales) no pudo evitar que el real cayese a 2,77 por dólar.

• CHILE

El consuelo es que el viernes último el mercado alcanzó valores inferiores a los del cierre de ayer. De todas maneras, y de acuerdo con la debilidad que terminó mostrando el mercado -que cerró según el IPSA en 89,21 puntos, el mínimo del día-, esto podría ocurrir en las próximas horas. La caída del índice de 1,1% encontró otra vez la justificación en los problemas regionales más que en los locales, algo que de alguna manera confirmó el hecho que fueran las empresas con inversiones en Brasil las que lideraron las bajas. Claro que hay que tener en cuenta que esto sucede porque el mercado y la economía locales han perdido cualquier clase de interés o la fortaleza suficiente como para evitar que así suceda. La excepción a la regla fue Madeco ganando 31,3% tras anunciar que habría llegado a un acuerdo con sus acreedores y que lanzaría un nueva emisión de acciones. El peso cayó a 687,9 por dólar.

• MÉXICO

Es poco lo que hay para decir más allá de que sucedió lo que muchos esperaban. El gobierno colocó la porción de acciones del BBVA Bancomer que aún retenía en su poder, la operación no fue exitosa, el papel cayó 4,13%, arrastró tras de sí al resto del mercado y para cuando finalizaba la actividad bursátil el IPC quedaba en 6.580,81 puntos, marcando un retroceso de 1,65%. Si bien ésta es la tercera merma consecutiva, en vista de la dura jornada por la que atravesaron las demás Bolsas del continente y el efecto de la colocación de las acciones bancarias, casi se podría decir que el saldo no fue tan negativo. De todas formas, tampoco se vieron muchos hechos que inspiraran optimismo para las próximas jornadas. Por lo pronto, el peso sufrió un nuevo derrumbe y quedó en 9,815 por dólar, el mínimo en año y medio.

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