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La Bolsa de Tokio registró una fuerte caída, afectada por la apreciación del yen frente al dólar y la incertidumbre sobre los resultados que anunciarán algunas grandes empresas. Así, el índice Nikkei perdió 226,30 puntos (2,13%) y cerró en las 10.375 unidades. El volumen negociado fue el más bajo en los últimos tres meses al totalizar los 541 millones de títulos. La constante apreciación del yen frente al dólar desató el pesimismo de los operadores. Ocurre que ello impacta negativamente sobre la rentabilidad de las firmas exportadoras japonesas, que constituyen uno de los principales sectores de la economía del país asiático. En este sentido, el gobierno nipón lanzó en los últimos días varias advertencias sobre la posibilidad de una intervención en el mercado de divisas para revertir la firmeza del yen. Del total de acciones operadas en la rueda, 1.148 bajaron, mientras que 193 subieron y 146 finalizaron sin cambios.
• LONDRES
La Bolsa de Londres cerró ayer en su nivel más bajo desde 1996, luego que su índice FTSE 100 experimentara una drástica caída de 5,40 por ciento. El FTSE 100 se contrajo 229,6 puntos y cerró por debajo de la barrera de los
4.000 enteros, a 3.994,5 unidades. Los operadores atribuyeron la estrepitosa caída de la Bolsa londinense a la persistente preocupación de los inversores por los escándalos contables en los Estados Unidos, hecho que ayer mantuvo a los mercados de Wall Street con fuertes bajas durante gran parte de la jornada. Con esta última caída, la Bolsa de Londres ya acumula una pérdida de 23% en lo que va del año. Ayer el sector más castigado fue el bancario: las acciones del Royal Bank of Scotland cedieron 7,6%. En el mismo sentido, se movieron los valores de la petrolera Shell, que cayeron 8 por ciento, seguidos por los títulos de su rival, British Petroleum, que se hundieron 7,4%.
• SAN PABLO
Las noticias no fueron todas negativas; por lo pronto, el superávit comercial en la segunda semana del mes trepó a u$s 712 millones. Pero esto no importó, el mercado estaba dispuesto a escuchar sólo el lado negativo de las cosas, y éste fue brutal. Por un lado, el desplome de las acciones en los EE.UU., que si bien se recuperaron hacia el cierre, dejaron la impresión de que la situación mundial es cada día más mala. A esto se sumó una serie de rumores sobre la próxima encuesta de Ibope, que mostraría al candidato presidencial José Serra en un firme tercer puesto, con lo cual no podría llegar al ballottage. Esto solo, que objetivamente no fue mucho, alcanza para justificar el desplome que sufrió el Bovespa de 3,04% al cerrar en 10.633,2 puntos, y la caída del real que, a pesar de una nueva intervención del Central con u$s 50 millones, quedó en 2,852 por dólar. Irónicamente, este día se suspendió el CMFP a las operaciones de Bolsa.
• CHILE
Cada día hay menos para decir. Según algunos operadores, lo que está sucediendo tiene visos de matanza. La semana arrancó con el IPSA desbarrancándose 2,03%, al cerrar en 81,31 puntos. Este es el valor más bajo desde marzo de 1999. Al frente de las bajas estuvieron las empresas con ADR, que por esas cosas de la diferencia horaria castigaron la plaza local con lo peor que se vivió en los EE.UU. Los pocos inversores con fondos suficientes como para revertir la situación se han apartado hace tiempo del mercado, optando por instrumentos más seguros que las acciones, lo que da como resultado que en ruedas como la de ayer resulte casi imposible hablar siquiera de cuál fue "el papel menos golpeado". Para peor, los u$s 9,6 millones operados vuelven a dar la sensación de un mercado que sigue en liquidación. Por suerte, hoy es otro día y tal vez una oportunidad para recuperar algo de terreno.
• MÉXICO
En muchas de las últimas jornadas, las acciones aztecas actuaron casi como un largavista, usado del lado contrario. Esto es, un mismo movimiento, pero mucho más acotado. En la rueda de ayer, el IPC arrancó a la baja y marcaba lo peor del día, casi en el mismo momento en que esto ocurría con las acciones en Nueva York, sólo que la pérdida era de un más razonable 2,26%. Cuando llegó la recuperación, el mercado local actuó en sintonía, pero también de manera más acotada, y al cierre el índice mexicano quedaba en 6.372,08 puntos, mostrando una merma de 0,44%. Parte de la explicación a este comportamiento "simpático" se vinculó con la revalorización del euro y el efecto negativo que tiene sobre la economía estadounidense y la local. Esto se reflejó más claramente en la suba a 9,77 que experimentó el peso frente al billete norteamericano.



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