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La Bolsa de Tokio experimentó una jornada volátil donde las fuertes bajas durante las primeras horas de negocios fueron amortiguadas sobre el filo de la rueda por una ola de compras a bajos precios. De esta forma, el índice Nikkei finalizó con una caída marginal de 0,05% y se ubicó en los 9.704,93 puntos. La preocupación por la evolución de la economía estadounidense continuó presionando al recinto nipón, lo que ocasionó fuertes ventas en el sector tecnológico. Durante la primera mitad de la sesión, el descenso fue parcialmente amortiguado por las compras de valores «defensivos», es decir, acciones de escasa volatilidad entre las que se incluyen aquellas de empresas de servicios públicos y ferrocarriles. Más tarde, sin embargo, la falta de incentivos dominó las operaciones, por lo que los índices comenzaron a oscilar sin un rumbo claro.
• LONDRES
La Bolsa de Londres registró ayer otra jornada negativa que llevó el índice FTSE 100 a caer por debajo de la barrera de los 4.000 puntos, un nivel que no frecuentaba desde mediados del mes pasado. El principal indicador del recinto londinense se contrajo 79 unidades, equivalentes a 1,94%, y cerró en los 3.996 enteros. El mercado se movió hacia abajo, afectado por las dudas de los inversores sobre la salud de la economía estadounidense, en particular tras conocerse los malos resultados del sector de servicios en aquel país. Ello, sumado a los pobres datos económicos sobre el sector industrial del Reino Unido, que en junio experimentó su mayor caída de beneficios en los últimos 23 años. Bajo este escenario, los bancos protagonizaron los mayores descensos de la jornada. Mientras el HSBC (también castigado por su alta exposición en Latinoamérica) perdió 7%, Barclays se replegó 3%.
• SAN PABLO
Habíamos dicho que la última semana resultaba desde lo numérico, casi excelente, pero sin embargo, el ánimo de los inversores no lo reflejaba. Lo sucedido ayer más que justificó esta falta de euforia bursátil. Tal vez la baja nominal del Bovespa no alcance para asustar a nadie, después de todo a pesar de caer 3,88% a 9.469,84 puntos, el índice aún sigue por encima de los valores del martes pasado. Pero a esto debemos sumar el desplome de casi 5% del real, que cerró en 3,17 por dólar y el fracaso en la colocación de LTN del gobierno. A pesar de la visita del secretario del Tesoro norteamericano y los muchos elogios que dio a la economía del país, los inversores siguen aguardando alguna realidad sobre el nuevo acuerdo con el FMI. Para peor el deslucido debate electoral del domingo deprimió más al candidato oficialista José Serra. Si algo abunda en este momento, es la desconfianza.
• CHILE
• MÉXICO
El viernes el IPC había cerrado en el punto más bajo del año. No hace falta aclarar entonces por qué al arrancar la semana con una merma de 1,95%, que llevó al índice a 5.534,47 puntos, se marcó un nuevo mínimo, que en realidad es el mínimo de los últimos 10 meses. Si esto solo no bastara para comenzar a preocupar un poco a los inversores, hay que señalar que estamos ante lo que es la tercera merma consecutiva de la Bolsa y que nos acercamos "peligrosamente" a la línea de los 5.500 puntos que ha servido como "soporte" del mercado en los dos últimos años. Poco importa que al frente de las bajas estuvieran las empresas de telecomunicaciones y los bancos, o que se invocara otra vez a la caída de las acciones en los EE.UU. y el posible renacimiento de la recesión en ese país como causante de la caída local. Todo esto se dio muchas veces un par de meses atrás, peor en aquel entonces las acciones subían y hoy no.




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