Otra serie de normas, y de contextos distintos, que todo el país debe digerir y que el procesador de señales para mercados debe, también, reciclar prestamente. Parecen cuestiones de forma, en varios temas, pero dado el precario equilibrio de todas las variables de la Argentina y el anémico cuerpo económico, político y social, en que se debe sustentar: cualquier corrección mínima en un área es capaz de distanciar las conclusiones y las evaluaciones, así como el posible futuro de tal rubro. Ayer, mientras caía la tarde y se iba con otro día sin rueda bursátil, el jefe de Gabinete procedía a presentar el presupuesto 2002 y muchos creían ver, detrás de los invitados, la sombra de Harry Potter manipulando números y partidas y queriendo hacerlos pasar... con un poco de magia.
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...Se está yendo, es una pregunta difícil. Hay dispersión de medidas, pero no un rumbo claro, ni en base a una escuela concreta. Acaso se pretenda otra vez el «capitalismo de izquierda» que se leía, absurdamente, en la breve aparición de Rodríguez Saá. Mucha marcha y vuelta atrás, retoques, variantes, y llegando a engendros como tener un dólar «flotante y libre», que será el más regulado del mundo. Y la clave de todo, inclusive dentro del sistema bursátil, que pasa por el nudo formado sobre la posibilidad del fundamental crédito, desaparecido en acción y que no reaparecerá a través de ninguna de las medidas. Y ni se habla. ¿Cómo hacer? (Pregúntale a Harry...)
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