19 de agosto 2004 - 00:00

Más cerca de exportar por u$s 17.000 millones más

La Argentina recibió ayer dos novedades alentadoras desde el exterior. Hace unas semanas, desde la OMC, los países desarrollados habían aceptado negociar por primera vez una reducción de los subsidios agrícolas. Para la Argentina sería un cambio revolucionario en su situación comercial, ya que se le abrirían mercados por 17.000 millones de dólares como mínimo. Las buenas noticias que se sumaron ayer vienen de los Estados Unidos y la Unión Europea. En el primer caso, el candidato demócrata John Kerry prometió aceptar el acuerdo alcanzado en la actual gestión Bush, lo que permite concluir que ese país admitirá reducir sus subsidios. Paralelamente, en la Unión Europea, la nueva conducción del bloque que asumirá en noviembre se manifestó a favor del libre comercio y de la apertura de los mercados, incluida una rebaja en los subsidios. A cambio exigen que desde América latina haya una reducción en la protección a los servicios de telecomunicaciones y financieros, dos sectores que la Argentina ya tiene liberados. Si se concretan las dos promesas, el gobierno de Néstor Kirchner estará cerca de una oportunidad única.

John Kerry
John Kerry
Washington (Reuters) - El candidato presidencial demócrata John Kerry apoya un acuerdo negociado por el presidente George W. Bush para reactivar las estancadas conversaciones sobre el comercio mundial y potencialmente reducir los subsidios agrícolas de Estados Unidos, dijeron ayer funcionarios de la campaña.

«Pensamos que es un acontecimiento positivo que tiene mucho potencial, pero tenemos que asegurarnos de que estemos haciendo cumplir nuestros acuerdos comerciales y de que las compañías de Estados Unidos tengan un acceso apropiado a los mercados»
, dijo Phil Singer, un portavoz de Kerry.

• Acuerdo

Los negociadores del gobierno de Bush y los funcionarios comerciales de otros 146 países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) llegaron a un acuerdo marco el 1 de agosto después de una semana de intensas negociaciones en Ginebra. El pacto, respaldado por importantes grupos empresariales de Estados Unidos y la mayoría de las organizaciones agrícolas, abre la puerta a un acuerdo final sobre el comercio mundial que cubra la agricultura, los servicios, los bienes industriales y los procedimientos aduaneros en los próximos años.

El equipo de Kerry no ofreció comentarios cuando se llegó al pacto en Ginebra, al decir que necesitaba revisarlo primero. El líder de la minoría demócrata del Senado, Tom Daschle, de South Dakota, ha advertido que la parte crucial del acuerdo, que reduce en 20% el límite de los gastos de Estados Unidos en subsidios agrícolas, podría «devastar» a los agricultores estadounidenses.

Las preocupaciones como las de Daschle hacen que sea «absolutamente crítico que nosotros negociemos vigorosamente aperturas en los mercados extranjeros para los bienes agrícolas», dijo Jason Furman, director de política económica de la campaña de Kerry.

«Es muy comprensible que la gente esté escéptica sobre la negociación de George Bush de acuerdos comerciales porque él ha sido muy malo para hacerlos cumplir»
, agregó Furman, reiterando una de las principales críticas de Kerry a la política comercial del actual mandatario.

• Condición

El gobierno de Bush afirma que Estados Unidos puede cumplir fácilmente la reducción de 20 por ciento en los subsidios agrícolas porque ya gasta muy por debajo de los niveles permitidos por la OMC. Los funcionarios comerciales del gobierno de Bush también señalan que no aceptarán un acuerdo final que no reduzca sustancialmente las barreras extranjeras a las exportaciones agrícolas de Estados Unidos.

Mientras tanto, los grupos sindicales de Estados Unidos desean que Kerry impulse cambios en el acuerdo marco si resulta elegido presidente del país en las elecciones de noviembre. Nuestra preocupación principal con el acuerdo marco es que no hay absolutamente ninguna discusión sobre los derechos de los trabajadores», dijo Elizabeth Drake, analista de política internacional de la AFLCIO, la mayor organización sindical de Estados Unidos.

Los países en desarrollo se han resistido a las negociaciones sobre los derechos laborales en la OMC, por temor a que puedan conducir a costosas nuevas cargas y den a los países ricos una excusa para bloquear sus exportaciones. La sugerencia del ex presidente estadounidense Bill Clinton de que los derechos laborales deberían ser incluidos en los acuerdos comerciales fue uno de los motivos de que la reunión de la OMC en Seattle en diciembre de 1999 concluyera en fracaso.

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