Un signo de los tiempos. LAPA, al igual que otras aerolíneas privadas, es una de las principales beneficiarias involuntarias del conflicto entre Aerolíneas Argentinas/ Austral y su personal. Desde que comenzaron los paros, los retrasos y las cancelaciones de frecuencias provocadas por el plan de ajuste en la vieja línea de bandera, LAPA incrementó 60% sus ventas de pasajes.
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A pesar de este hecho, no ha tenido ningún problema para absorber ese flujo extra de pasajeros, que en casi cualquier otro momento de la vida económica del país habría resultado en sobreventas, protestas, colas kilométricas en las terminales aéreas y hasta vuelos adicionales. Cabe recordar que este diario había adelantado que la venta de pasajes aéreos había caído 15% durante el primer trimestre del año en relación con el mismo período del año pasado. ¿Habrá llegado, finalmente, la hora de la racionalización en el mercado aéreo argentino?
En tanto, Andrés Deutsch sigue en los Estados Unidos -tal como lo adelantara este diario la semana pasada-negociando la venta de LAPA a una aerolínea estadounidense. El argumento de venta -que habría logrado convencer a sus futuros compradores-es que éste es el momento ideal para entrar al mercado argentino: las dificultades que atraviesa Aerolíneas la hacen más vulnerable que nunca y sería una oportunidad que posiblemente no se repita.
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