Ciudad de México (Bloom-berg) - Canon Inc. les dio a sus 700 trabajadores en su planta de Tijuana, México, un aumento de sueldo el año pasado del doble de la tasa de inflación. La compañía japonesa cerró la fábrica de impresoras de inyección de tinta en marzo, a consecuencia de los crecientes costos laborales, y transfirió sus operaciones a Vietnam.
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Un fabricante de productos electrónicos para los consumidores, Casio Inc., cerró una fábrica de instrumentos musicales el año pasado, también en Tijuana, y ahora sólo los produce en China. Wells La-mont Industries, un fabricante de guantes para el trabajo con sede en Niles, Illinois, cerró su planta mexicana a fines de setiembre del año pasado, tras 18 años en el país, y mudó su producción a China. «Un trabajador en Asia gana u$s 2 diarios, en comparación contra u$s 20 en México», dijo Harley Kaplan, director general de Wells La-mont.
Los aumentos salariales en México, que superaron la inflación por tercer año consecutivo, y el fortalecimiento de la moneda están haciendo que la economía más grande de Latinoamérica pase de ser un centro de mano de obra barata a uno de mano de obra de salarios medios. Los funcionarios mexicanos dicen que intentarán compensar la pérdida de empleos de baja paga atrayendo a fabricantes que buscan trabajadores con experiencia cercanos a la economía más grande del mundo, Estados Unidos.
Desde que México firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con Estados Unidos y Canadá en 1993, ha atraído unos u$s 13.000 millones anuales en inversión extranjera directa. La mayoría provino de empresas estadounidenses, europeas, coreanas y japonesas que buscaban aprovechar los bajos costos laborales.
Entre 1993 y 1996 el costo de contratar un trabajador mexicano disminuyó a casi la mitad, porque la devaluación del peso en 1994 abarató los salarios y la recesión posterior contuvo los aumentos salariales. En 1995 el salario mínimo en México, sobre el que se basan la mayoría de las pagas -aunque pocos trabajadores ganan tan poco-era de u$s 2,90 diarios. Este año es de u$s 4,25.
• Ensamblaje
Los mexicanos empezaron a trabajar en grandes cantidades en las maquiladoras, fábricas cercanas a la frontera entre México y Estados Unidos, en donde componentes importados libres de aranceles se ensamblan para hacer productos que se venden en el extranjero. Los bajos salarios, y el acuerdo de libre comercio, ayudaron a duplicar el número de trabajadores de maquiladoras a 1,3 millón entre 1992 y 2000. Ahora, los costos laborales están aumentando. Un índice compilado por el Instituto de Estadística, Geografía e Informá-tica (INEGI), muestra que los costos laborales de México aumentaron 54% desde 1997, mientras que en Estados Unidos cayeron 9% y en Japón, 13%. El índice calcula el costo de contratar a un trabajador, contando impuestos y pensiones del seguro social, y lo ajusta a variaciones en el tipo de cambio.
El año pasado los niveles de empleo en las maquiladoras cayeron por primera vez desde 1982. Se perdieron unos 250.000 empleos y 253 maquiladoras fueron cerradas, según el INEGI, porque el alza en los costos laborales y la recesión en Estados Unidos obligaron a muchas empresas a modificar sus operaciones. En promedio, los trabajadores mexicanos del sector de la manufactura recibieron un aumento salarial de 10,3% en 2001, en comparación con una tasa de inflación de 4,4%. Y al mismo tiempo, el peso se fortaleció 5% frente al dólar estadounidense. En comparación, el yen japonés se debilitó 13%, la rupia indonesia perdió 3% de su valor y el dólar taiwanés retrocedió 5%. «La diferencia en competitividad entre México y Asia es muy grande», dijo Manuel Ríos, gerente de la planta que Canon cerró.
El éxodo, y el temor sobre el ritmo de recuperación en Estados Unidos, preocupa a los estrategas, que se preguntan si México retomará el crecimiento de 5% que experimentó durante gran parte de la segunda mitad de los '90.
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