La ministra de Economía, Felisa Miceli, salió al cruce del paro del campo y acusó a las tres entidades que decidieron no comercializar sus productos, durante 9 días, de no reconocer al gobierno los beneficios que concedió al sector. En conferencia de prensa explicitó el «motivo real del paro» con distintos argumentos por los que considera que es «ideológico y político».
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Los productores rurales quieren llevar los precios internacionales del trigo, maíz, soja, girasol y de la carne al bolsillo de los argentinos.
Han tenido un aumento de la rentabilidad y no una caída como ellos aducen. Este aumento se debe al aumento de los precios internacionales, a la revalorización económica de las hectáreas y a que los ingresos por sobre el promedio del período 1993/2001 superan en los últimos años los $ 33.000 millones.
Injusto y agresivo
Nueve días de paro nos parecen injustos y agresivos y, de una vez por todas, tenemos que saber que en este país no hay hijos ni entenados y los sectores que defienden sus intereses particulares no se impondrán por sobre el bien común.
Otro de los motivos del paro según las entidades es por el intervencionismo estatal. Sin embargo, estos mismos sectores no critican cuando el Estado interviene en beneficio de sus intereses, por ejemplo, mediante el subsidio del precio del gasoil que significa una transferencia de ingresos al sector de 7.000 millones de pesos al año.
En cuanto a la falta de diálogo, las entidades han tenido reuniones con distintos secretarios, conmigo y con el presidente de la Nación para llegar a un acuerdo. Hemos trabajado durante horas e inclusive hemos llegado a algunos acuerdos como, por ejemplo, la reducción del peso mínimo de ganado para faena.
El gobierno le ha dado al campo más tiempo que a ningún otro sector. Pero ellos quieren poner sus pliegos de condiciones sobre la mesa (de negociación) y que los funcionarios lo firmemos.
Política especial
Los productores no se dieron cuenta de que está en juego la formación de una argentina distinta.
En cuanto a la política sectorial, hemos dado una política especial de financiamiento y apoyo al desendeudamiento. Las retencionesal sector tienen una incidencia de 4,3% del total de la recaudación. Este número habla por sí solo, habla de la ligereza con que hablan algunos que lo ponen como eslogan y porque se repiten pareciera que todos tenemos que creer.
Nuestro gobierno reconoce a todo el mundo por igual. Vamos a seguir trabajando para que prevalezca el interés general por sobre los intereses sectoriales.
La dirigencia del paro parece no recordar que entre 1998 y 2002 desaparecieron más de 100.000 productores mientras ellos aplaudían a quienes llevaban a cabo estas políticas.
Es importante que la población sepa que no habrá desabastecimiento ni modificación en los precios.