Francia deberá emprender duras reformas económicas, reducir su déficit público y los costos del sistema de salud, además de revisar las leyes que regulan la semana laboral de 35 horas, dijo el ministro de Finanzas, Nicolas Sarkozy, en una entrevista publicada hoy.
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El funcionario, que tiene ambiciones presidenciales, cuestionó también la política del presidente Jacques Chirac de priorizar las relaciones con Alemania al decir que París debería desarrollar vínculos con otros miembros de la Unión Europea como Gran Bretaña.
En lo que pareció ser un manifiesto de reformas, Sarkozy dijo que la semana laboral reducida estaba quitando competitividad a las firmas francesas y costando miles de millones de euros en dinero público.
"La semana de 35 horas eliminó la flexibilidad de nuestras compañías. Simplemente tenemos que aceptar que aquellos que quieran trabajar más para ganar más dinero deberían poder hacerlo", dijo el ministro al diario francés Les Echos y al británico Financial Times.
"Es más, la semana de 35 horas representa un costo enorme sobre nuestras finanzas públicas. Francia va a gastar unos 16.000 millones de euros por año para evitar que la gente trabaje", agregó.
Pero Sarkozy no anunció una propuesta para cambiar la ley de 35 horas, que fue implementada por el ex gobierno socialista, y aclaró que Chirac tomaría una decisión tras un debate público en septiembre.
El ministro dijo que la principal prioridad de Francia era poner bajo control las finanzas públicas y expresó que la gente debería aceptar pagar más por recibir tratamiento en el marco de una reforma del costoso sistema de salud.
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