En medio de las malas noticias, el equipo económico tomó este fin de semana como una novedad positiva la marcha que está mostrando la inscripción a la moratoria impositiva. En el llamado a regularizar deudas acumuladas hasta el 30 de setiembre de 2001, el 26 de marzo había inscriptos aproximadamente 220.000 contribuyentes que reconocieron deudas por más de 4.000 millones de pesos sumando todos los impuestos que pueden entrar en este llamado.
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No es que el resultado por ahora sea extraordinario. De hecho otras moratorias anteriores acumularon más deuda reconocida y casos. Por ejemplo, para el fallido llamado que implementó José Luis Machinea en enero de 2000 se acumularon deudas por más de 8.000 millones de pesos (en esos momentos también dólares), provenientes de más de 450.000 personas y empresas. Pero lo que pone hoy contentos a los responsables de la recaudación es que los resultados del llamado cuyo vencimiento vence el 8 de abril se dan en medio de la crisis económica más severa que sufre la Argentina en años.
Como ideológicamente tanto el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Alberto Abad, como el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto, son enemigos de las moratorias y más cuando éstas se dan en recesión (piensan que sólo pueden despertar interés en momentos de reactivación), el hecho que más de 220.000 personas hayan recurrido al llamado les da optimismo. Se trata, en todo caso, piensan los dos funcionarios, de empresas y particulares que si bien les fue mal y tuvieron que deber impuestos, creen que en el futuro las cosas mejorarán y que entonces es necesario estar al día con el fisco.
Pero hay otro dato que pone contentos a los hombres de Remes. La necesidad de pagar 3% al contado del total de la deuda para poder ser aceptados en el llamado hizo que en la recaudación de marzo se incluyan 120 millones de pesos extras fuera de lo obtenido en el resto de los impuestos, lo que de alguna manera contribuirá a aplacar los sostenidos efectos de la recesión en los ingresos tributarios de este mes (ver nota en página 9). Entre estos 120 millones de pesos y otros 75 millones que se obtendrán del primer mes de vigencia de las retenciones a las exportaciones que debutaron en marzo de 2002, probablemente la caída de la recaudación será mucho menor en porcentaje que 20% de promedio que se observó en el primer bimestre del año.
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