Cientos de
camioneros
mantuvieron
ayer y el
lunes sus
vehículos en
las puertas
de los
centros de
distribución
de empresas
petroleras
ubicados en
Dock Sud y
otras localidades
bonaerenses.
Hubo anoche un acuerdo entre el Sindicato de Choferes de Camiones de Pablo y Hugo Moyano, la Cámara de la Industria Química y Petroquímica, la Federación Argentina de Empresarios de Autotransporte de Cargas (Fadeeac) y las empresas petroleras. Se otorgó a los choferes el adicional de $ 400 en los salarios por precintado y descarga de productos petroleros pesados, tal como venían reclamando desde el lunes.
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Por ese motivo, quedó sin efecto anoche el paro por tiempo indeterminado impulsado por el sindicato, iniciado el lunes y prolongado durante toda la jornada de ayer. Los que adhirieron fueron unos 3.000 camioneros que transportan productos petroleros pesados, como asfaltos, gas licuado, fertilizantes y aceites lubricantes desde las refinerías y plantas de distribución de las petroleras. El adicional ya es percibido desde noviembre de 2005 por los que transportan combustibles livianos (nafta, gasoil y queroseno).
Durante la jornada de ayer, la medida de fuerza no afectó el ingreso y egreso a las refinerías de los camiones que transportan combustibles livianos. El bloqueo a los camiones de combustibles sólo se registró por un par de horas el lunes en plantas de La Plata, La Matanza y Dock Sud, las dos primeras operadas por Repsol YPF y la tercera por Shell.
Si se hubiera impedido por más tiempo el tránsito de combustibles, el efecto hubiera llegado en menos de 24 horas a las estaciones de servicio, y hubiera tenido un fuerte impacto político. Esto explica la mediación desde el más alto nivel del gobierno con el sindicato de Hugo Moyano, para atemperar las medidas de fuerza, y que finalmente el gremio haya obtenido una respuesta satisfactoria a sus reclamos.
Efecto retardado
En cambio, se estima que la falta de entrega de asfaltos, gas licuado y productos químicos, tardaría más en tener consecuencias porque los niveles de stocks suelen cubrir varios días, sobre todo en las plantas de fraccionamiento de GNL.
Por otra parte, algunas petroleras como Petrobras dijeron que también tuvieron libre acceso a las refinerías los camiones propios y los que están bajo contrato que transportan pesados y pueden acreditar que perciben el adicional.
En el Ministerio de Trabajo, el Sindicato de Choferes de Camiones, y la Federación de Entidades Empresarias de Autotransporte de Cargas y la Cámara de la Industria Química y Petroquímica se reunieron a las 12, y dos horas después se abrió un cuarto intermedio hasta las 18. En el segundo encuentro también participaronrepresentantes de las petroleras.
Cientos de camioneros mantuvieron sus vehículos en las puertas de los centros de distribución de empresas petroleras, ubicados en la zona de Dock Sud, y en otras ciudades bonaerenses como La Plata, Mar del Plata, Campana y Bahía Blanca.
El titular del Departamentode Asuntos Laborales de la Fadeeac, Lucio Zemborain, dijo que fue a Trabajo a « explicar la imposibilidad de entregar el aumento que solicitan, sin trasladarlo a las tarifas que cobran las empresas transportistas a sus clientes, que son las petroleras, las industrias y el agro».
Adicional
Zemborain explicó que el conflicto surgió porque «el sindicato y las empresas petroleras acordaron el año pasado el pago de una remuneración adicional para los camioneros de la rama de combustibles por tareas suplementarias de carga y descarga». Agregó que los camioneros que transportan químicos, fertilizantes y lubricantes también realizan esas tareas adicionales, por lo que «pretenden también cobrar ese adicional».
«Todo eso se manejó al margen de la Fadeeac, así que una posible solución es que no realicen más esas tareas adicionales», opinó Zemborain, aunque finalmente habría cedido por la posibilidad de transferir a las petroleras el mayor costo salarial.
Por su parte, el director ejecutivo de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica, José María Fumagalli, dijo que las empresas que nuclea son «víctimas del conflicto» y aseguró que «desde el sector no se puede aportar nada para una solución», pidiendo también la intervención de las petroleras.