Nuevamente, el camionero Hugo Moyano echó mano a una huelga salvaje para extorsionar a una empresa. Esta vez, le tocó el turno a Cliba, concesionaria para la recolección de residuos en varios barrios de la Capital Federal.
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En la noche del miércoles, unos 1.500 trabajadores de esa empresa no recogieron la basura en las áreas asignadas a Cliba, por lo que los barrios de Almagro, Balvanera, Barracas, Boedo, Constitución, La Boca, Montserrat, Nueva Pompeya, Parque Patricios, Recoleta, Retiro, San Cristóbal, San Nicolás y San Telmo amanecieron tapados de bolsas de residuos.
Ayer, luego de una trabajosa gestión, los sindicalistas aceptaron deponer la medida de fuerza, cuyos fundamentos («incumplimiento del convenio; desigualdades salariales») parecen poco serios ante la dimensión del perjuicio sanitario que pudieron llegar a provocar.
Un comunicado de Cliba afirmó que anoche el servicio de recolección de residuos nocturno se prestaría «con total normalidad», luego de superado el conflicto.
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