Según los datos oficiales, 210.000 personas acudieron este fin de semana a la mayor muestra del campo que se realiza en Palermo. El buen clima acompañó las dos jornadas. Los shows con destrezas criollas en la pista central permitieron demostrar el interés que despierta la actividad agropecuaria en el público argentino. El sábado se realizó la inauguración oficial, con quejas del sector y hasta silbidos contra el gobierno. Sin embargo, se espera la presencia del presidente Kirchner antes de que cierre sus puertas mañana.
La inauguración oficial de la tradicional Exposición Rural de Palermo transcurrió el sábado sin grandes emociones. Quedaron atrás las épocas en que el presidente de la Nación ingresaba en un lujoso Cadillac negro acompañado por el secretario de Agricultura. Este año ninguno de los dos funcionarios que ostentan dicho rango asistió. Estuvo presente, sin embargo, el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, pero ningún ministro.
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El sutil enfrentamiento entre el campo y el gobierno quedó plasmado, entonces, en el cierre del discurso que el delegado del Ministerio de Economía, el subsecretario de Agricultura y Ganadería, Javier de Urquiza, dio durante el acto central de La Rural. El sábado, ya al despedirse, De Urquiza nombró al presidente Néstor Kirchner y una lluvia de silbidos y abucheos cayó sobre el palco oficial. La inauguración formal de la muestra no pudo ser entonces escuchada por los asistentes a la pista central de la centenaria muestra del campo. «No podíamos dejar de nombrarlo», admitía un operador de la «línea K» en el área agropecuaria, empresario patagónico.
Hasta ese momento todo había transcurrido con modales políticamente correctos, con el funcionario De Urquiza volcado a su rol de ex productor agropecuario que nunca deja de serlo pese al cargo público; con dos aplausos obtenidos por el reconocimiento a los productores agropecuarios, y con una ambigua mención acerca de la posibilidad de que algunas medidas puedan ser revocadas.
• Fuertes reclamos
Luciano Miguens, por su parte, había sumado mucha adhesión durante su discurso. La alocución del titular de la Sociedad Rural había sido escuchada con mucho interés, y había sido muy festejado durante los 20 minutos que duró. El discurso ruralista fue fuerte en sus reclamos y virtuosamente escrito en puntos clave (retenciones, seguridad, indiferencia oficial). De hecho, la mención a la «ausencia de quienes no pudieron o no quisieron acercarse» recibió la adhesión del palco oficial, donde había representantes de la misma Sociedad Rural (ex presidentes como Enrique Crotto, Eduardo De Zavalía y Guillermo Alchouron) y de otras entidades que también representan al campo (CRA y Coninagro). Con esos personajes de tinte ruralista se mezclaban, sin gestos estridentes, legisladores como Carlos Brown, ex ministros como Ignacio de Mendiguren; representantes del sector financiero como Julio Werthein, y empresarios como Federico Boglione, presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario. Estaba también el ministro de Agricultura del Mercosur. Roberto Rodríguez, de Agricultura y Abastecimiento de Brasil, se mostraba feliz por el desfile y homenaje a los gaúchos de su tierra, mientras también difrutaban el desfile y reconocimiento Guillermo Ribera, ministro de Agricultura de Bolivia; Gustavo Ruiz Díaz, ministro de Paraguay, y el secretario de Agricultura de Uruguay, Ernesto Agazzi. Como todos los años, el tradicional desfile de grandes campeones y maquinaria agrícola cerró un acto signado por la expectativa. Kirchner no estuvo presente, aunque en La Rural esperan su tradicional y tumultuosa recorrida para mañana durante el último día de la muestra, aunque durante los dos últimos años estuvo presente el lunes previo al cierre.
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