Nación empleará a desocupados en construcción de viviendas
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Con esta medida, «se podrá abaratar cerca de 30 por ciento el valor de la mano de obra, no de la vivienda, con lo que se logra una suerte de compensación frente al aumento inflacionario de los materiales», evaluó, por su parte, ayer el titular de la cartera de Obras Públicas de Chaco, Oscar Bonfanti. «Además, enfrenta en alguna medida la problemática del acceso al crédito», agregó.
Ayer -reconoció una fuente-había entusiamo en los pasillos de la Unión Obrera de la Construcción. Es que en los últimos tiempos la recesión que se instaló en la construcción hizo caer de 320 mil a 80 mil los trabajadores del gremio. La posibilidad de nuevos aportantes hizo esbozar una sonrisa en algunos gremialistas.
En rigor, el anuncio de construcción de viviendas tiene que ver -en la mayor parte de los casos-con unidades que ya habían comenzado a construirse y cuya ejecución se vio frenada en el nuevo escenario de la devaluación, por el encarecimiento en los costos de los insumos.
Ahora, tras la firma del convenio, los gobiernos provinciales deberán llamar a contratistas y gremialistas para pactar la forma en que se va a incorporar el personal con estas características, según adelantó el secretario chaqueño Bonfanti. Cuando se creó el plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados, se dejó abierto un banco de inscripción de empleadores interesados en contratar a los subsidiados. Sin embargo, hasta ayer no se habían producido avances en el campo de la construcción.
Fuentes oficiales aclararon que el recurso de la contratación de subsidiados en el Plan Jefes y Jefas de Hogar habilitado ayer se podrá utilizar sólo para la construcción de viviendas y no para otros emprendimientos de obras públicas o para construcciones de carácter privado.
El convenio que da el puntapié inicial al plan fue rubricado ayer en la Quinta Presidencial de Olivos por el presidente Eduardo Duhalde; los ministros de Interior, Jorge Matzkin, y de Trabajo, Graciela Camaño, funcionarios de Obras Públicas de Nación y de las provincias y representantes de la Cámara Argentina de la Construcción y la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina.
Voceros oficiales precisaron que hasta ayer adhirieron a la propuesta 15 gobiernos provinciales, y que los restantes estarían por hacerlo en los próximos días.
Como se dijo, en rigor se trata en buena parte de la reactivación de una programada construcción de viviendas, cuya ejecución había sido frenada en el nuevo escenario de la devaluación. Ahora se abre la puerta a la renegociación de contratos con las empresas constructoras por el encarecimiento de los insumos.
Un sondeo realizado ayer sobre algunas provincias mostró que los ministros de Obras Públicas locales consideran al anuncio de construcción de viviendas «un paliativo». En cambio, reclaman el lanzamiento de un plan de obras públicas integral, que no se quede sólo en la construcción de viviendas. ¿El financiamiento? «Que se utilice 100 por ciento lo presupuestado para obras públicas en el Presupuesto nacional», exigió Bonfanti.
En tanto, los casi dos millones de personas que cobran el subsidio por el plan Jefas y Jefes de Hogar comenzarán a recibir educación formal y capacitación técnica con el fin de facilitar su inserción en el mercado laboral, teniendo en cuenta las necesidades de empleo de la región en la que viven, tras la firma de un convenio rubricado ayer por las carteras de Trabajo y Educación nacionales.




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