"Negociamos deuda de buena fe"
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• Incompleta renegociación de contratos con las empresas de servicios públicos. La mitad debería estar completa para mediados de año, pero hasta ahora sólo se avanzó con dos acuerdos transitorios (Aguas Argentinas y Telefónica). Para mostrar buena voluntad, se enviaría en las próximas dos semanas un proyecto de nuevo marco regulatorio para privatizadas.
• No se completó la compensación a bancos por pesificación asimétrica y hay dudas por el sistema de cálculo utilizado para compensarlos por el reemplazo del CER por el CVS en la cartera de créditos.
El último punto, que continúa siendo una incógnita, pasa por la forma en que la Argentina avanzó con la reestructuración de la deuda en default. Los acreedores aseguran que se trató de una propuesta unilateral, pero el gobierno sostiene que ya se mantuvieron «más de 60 encuentros» con bonistas.
• Sin opinar
«No puede haber dudas sobre el compromiso de la Argentina por avanzar con la renegociación de la deuda», aseguró Lavagna ante los interlocutores del organismo. No hubo, sin embargo, opiniones de Thornton y de Dodsworth sobre la marcha de la reestructuración diseñada por el gobierno argentino. «En los diez días que llevan en Buenos Aires escucharon todas las explicaciones, pero no dieron una sola opinión», explicaron en Economía.
Así, los enviados del FMI se preocuparon por guardar las formas y dejar en claro que el organismo es un observador pero que no forma parte -al menos directamente-de las negociaciones entre la Argentina y los bonistas.
Los principales cuestionamientos de la dupla John-John pasó por las metas estructurales incumplidas y la falta de apuro demostrado por el gobierno para cumplir con reformas comprometidas.




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