16 de julio 2002 - 00:00

Negocian en EE.UU. salida definitiva al "corralito"

El presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, comenzará hoy una gestión clave en los Estados Unidos para darle un corte definitivo al «corralito» bancario. Ayer viajó a Boston, donde asistirá a un seminario en un organismo norteamericano -el National Bureau of Economic Research- organizado para hablar sobre la crisis argentina. Participarán la N° 2 del FMI, Anne Krueger, y el indio Anoop Singh, con los que Pignanelli tiene agendados encuentros. Coincidirán en el mismo evento el ex titular del BCRA Pedro Pou y Domingo Cavallo. Pignanelli estuvo ya analizando alternativas para levantar el «corralito» con algunos de los principales banqueros del país. La idea es liberarlo ya para las cuentas a la vista (cajas de ahorro y cuentas corrientes) y buscar una nueva solución para los depósitos reprogramados sin recurrir al bono compulsivo. Abrirán seguramente estas gestiones un nuevo enfrentamiento entre el Banco Central y el ministro Roberto Lavagna por sus diferentes visiones sobre la solución a la crisis bancaria. Ayer se confirmó la renovación de vencimientos que hizo el Fondo Monetario al tiempo que la Argentina le pagó al Banco Interamericano de Desarrollo u$s 550 millones, pero se le devolverán vía créditos u$s 450 millones.

El presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, iniciará hoy una gestión clave para definir una salida definitiva del «corralito», tras la poca aceptación del canje voluntario de bonos que culmina hoy. El funcionario viajó ayer por la noche rumbo a Boston, en Estados Unidos, donde se encontrará con los principales funcionarios del FMI para discutir los pasos a seguir.

Pignanelli emprendió el viaje junto al economista jefe de la institución, Alejandro Henke. Ambos participarán desde hoy a la noche en un seminario en Cambridge en el que se debatirá exclusivamente sobre la Argentina y las causas que provocaron la salida de la convertibilidad.

El encargado de abrir el encuentro será el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, quien de esta forma reaparecerá públicamente tras su detención. Estarán, asimismo, el ex titular del BCRA, Pedro Pou, y el candidato presidencial y ex ministro de Economía, Ricardo López Murphy.

Por el FMI también habrá pesos pesados: estará el nuevo director del Hemisferio Occidental del organismo, Anoop Singh, anteriormente a cargo del caso argentino, y la número dos, Anne Krueger. Ambos cerrarán el seminario el jueves, en un panel junto con el ex titular del BCRA, Mario Blejer.

El viaje de Pignanelli surgió a último momento. A tal punto que ayer al mediodía se dudaba sobre su viaje. Finalmente, fue el propio presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, quien le dio el visto bueno para participar
.

• Doble propósito

No es casual que ni el ministro de Economía, Roberto Lavagna, ni otro funcionario de Economía estén presentes en la reunión.

La excursión de Pignanelli tiene un doble propósito: por un lado, reafirmar en su exposición la independencia del Banco Central ante banqueros, analistas y economistas argentinos y de Wall Street. Pero, además, mantendrá reuniones privadas con los funcionarios del Fondo para avanzar con la salida del «corralito».

La semana pasada, hubo varios encuentros confidenciales de Pignanelli y Henke con algunos de los principales banqueros de la City porteña. En esas reuniones, se estuvieron analizando las distintas alternativas para dejar atrás el «corralito» y acelerar la vuelta a la normalidad -dentro de lo posible- del sistema financiero.

Los funcionarios del FMI en Washington ya recibieron los primeros bocetos de esta iniciativa que presentará el Central.

Las ideas fuerza que están manejando en el Central y que discutirán con el FMI pasa por los siguientes ejes:

• Liberar ya el dinero del «corralito» pese a que se duplicaron los amparos: el goteo disminuyó significativamente en junio y este mes las cifras de salida de depósitos no mostrarían aumentos significativos. Por eso, tanto los bancos como el Central proponen que se libere ya la salida de fondos del «corralito», vendiendo las reservas necesarias ante las presiones que habría sobre el tipo de cambio. La idea es compartida con el FMI, pero sin embargo no convence al Ministerio de Economía. En el programa monetario que se diseñó se mantiene el límite de extracción de $ 1.200 mensuales. El problema siguen siendo los amparos, pero esto afecta tanto al «corralito» como al corralón (depósitos reprogramados).

• Evitar un bono compulsivo, pero terminar también el corralón:
No se trata de una alternativa sencilla. La decisión es no insistir más con un bono compulsivo. El tema es encontrar un serie de alternativas para que la gente elija. Por ejemplo, una bien recibida fue la de aquellos bancos que ofrecieron pasar a la vista 20% del dinero del público si, a cambio, el ahorrista aceptaba suscribir con el resto los bonos del Estado (BODEN).

Dejá tu comentario

Te puede interesar