En los operadores de mercados emergentes ayer se destacaba lo realizado por el gobierno de Nigeria en las últimas horas. La semana pasada ese país se declaró en default al no poder hacer frente a los pagos de la deuda en los próximos meses. Pero inmediatamente las autoridades se pusieron en contacto con los acreedores para negociar nueva forma de pago de los títulos nigerianos. La comparación en Nueva York -donde se operan los bonos de países emergentes- fue inmediata: en la Argentina todavía están luchando para evitar entrar en default con los organismos internacionales, y desde que en enero se declararan -festejos incluidos- en default no hubo ningún contacto con los inversores extranjeros, salvo el envío de una carta formal del ex ministro Remes Lenicov. Esta semana, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen tiene previsto reunirse en Nueva York con acreedores de Italia, Japón y Alemania.
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