"No" de 57 empresas al seguro de cambio
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Así, el pronunciamiento más significativo del documento de ayer es el que habla de «la solución al problema de la deuda externa pública y privada sin subsidios a cargo de la sociedad». Se reafirma así el apartamiento de AEA del controvertido (e inaceptable para muchos) tema del seguro de cambio, tal como anunciara Pagani a poco de reemplazar a Oscar Vicente (PeCom Energía), quien durante su breve mandato había pedido un «paraguas del Estado» para renegociar las deudas privadas con los acreedores en dólares.
• «Un punto de partida sería retomar el espíritu y cumplir con los 'catorce puntos' firmados por el PEN y los gobernadores provinciales, la solución al problema de la deuda externa pública y privada sin subsidios a cargo de la sociedad.»
• «También el acuerdo con los organismos multilaterales de crédito; el restablecimiento de la operatoria bancaria normal, tanto para particulares como para empresas, y la estabilización del tipo de cambio, a través de políticas monetarias y fiscales rigurosas.»
• «Es menester reforzar políticas de exportación eficaces y alineadas a una visión de crecimiento orientada a bienes diferenciados y de mayor valor agregado, eliminando progresivamente las retenciones y luchando contra el proteccionismo externo.»
• «Se debe propender a la reducción arancelaria gradual y coherente para incrementar la competitividad general.»
• «Debemos capitalizar el terreno ganado en materia de infraestructura, ya que representa una ventaja competitiva que ayudará a la recuperación económica, y evitar los riesgos de su colapso y su consecuente re-estatización, que generarían un deterioro contraproducente.»
• «Dentro de la administración pública, es prioritario restablecer la confianza de la sociedad en la Justicia asegurando su independencia.»
• «Debe fortalecerse la educación universal, un derecho inalienable para todos los habitantes. El acceso al conocimiento es un requisito fundamental para la movilidad social y el mejoramiento de la calidad de vida.»
• «El sistema impositivo tiene que transformarse para ser eficaz, equitativo, capaz de evitar la evasión y alentar la inversión. Debe considerar premios y castigos para las administraciones públicas y limitar la capacidad de endeudamiento de los Estados nacional y provincial.»
• «Debemos recuperar los valores esenciales de vida cívica: responsabilidad, ética y respeto, fomentando la solidaridad para hacer frente a las demandas sociales urgentes de los sectores más necesitados.»
Pero la AEA no fue la única en «moverse» por estos días: el MIA, uno de los sectores internos de la UIA (Unión Industrial Argentina) renovó autoridades. El nuevo presidente es el plástico Héctor Méndez, a quien secundan Alberto Alvarez Gaiani, (COPAL), Juan Carlos Sagardoyburu (UIPBA), Cristiano Ratazzi (ADEFA), Oscar Vignart (Química), Osvaldo Rial (UIPBA), Luis Spanggemberch (COPAL), Hernán López Bernabó (CILFA) y Diego Videla (UICBA), entre otros.
Este dato, que en sí podría parecer menor, no lo es dado que esa corriente debería designar al próximo presidente de UIA, en caso de mantenerse la actual Lista de Convergencia con el otro sector, el MIN. Sin embargo, crecen los rumores de que podría haber confrontación cuando haya que reemplazar al papelero Héctor Massuh en el sillón que dejó vacante José Ignacio de Mendiguren. El MIN también renovará autoridades el 8 de octubre, y se perfilan dos candidatos: el gráfico Juan Carlos Sacco (a quien apoya Massuh) y Juan Carlos Lascurain (metalúrgico), que contaría con el respaldo del grupo Techint. El fiel de la balanza podría ser inclinado por los azucareros (léase el grupo Ledesma, de la familia Blaquier).
De continuar la unidad, es casi un hecho que el próximo titular de la entidad surgiría del seno de ADEFA, los fabricantes de autos. Y ahí, de nuevo, hay dos candidatos: Cristiano Rattazzi (de Fiat) y Luis Ureta Sáenz Peña (de Peugeot).
De todos modos, y hasta tanto todo esto suceda, la UIA pidió ayer al ministro Roberto Lavagna una audiencia para plantearle la necesidad de ajustar los balances por inflación, en función del cálculo de la base imponible para Ganancias. De no tomarse esta determinación -largamente pospuesta por el gobierno por el temor al fantasma de la indexación-, los industriales dicen que el pago de ese impuesto «podría convertirse en confiscatorio».



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