Anoche, a última hora, los representantes de los ahorristas locales decidían no concurrir hoy a una reunión con el equipo económico. Tienen sus razones: Roberto Lavagna ya había declarado que no hay «nada más que negociar» con los acreedores. Además, no tuvieron ninguna respuesta a las presentaciones efectuadas. La relación con bonistas se complica a una semana de la llegada de la misión del FMI. Lavagna, una vez más, enturbia el proceso con innecesarias declaraciones justo cuando el país debe mostrar que negocia de «buena fe» con el organismo internacional.
«Hasta ahora no hemos recibido respuesta por parte del gobierno a nuestro pedidos, con lo cual nos parece que una reunión en estos momentos no tiene mucho sentido», dijo Horacio Vázquez, tesorero de la Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD), en una reunión de socios donde anoche decidían no concurrir al encuentro con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.
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El gobierno en teoría iniciaba hoy el tramo local de renegociación de la deuda con los acreedores privados en busca de conseguir la aceptación de la propuesta por parte de cada uno de los bonistas argentinos. En este contexto, Nielsen, tenía previsto recibir en el 10º piso del Ministerio de Economía a la ADAPD, mientras que el viernes sería el turno de la Asociación de Ahorristas de la República Argentina (AARA).
Según Vázquez, los reclamos que han hecho los socios se basa en la falta de respuesta a las propuestas hechas por «sus economistas en torno a una negociación menos discriminatoria». «Hemos solicitado que se nos envíe información detallada de la mejora en la oferta y que se estudie nuestra propuesta, y hasta el momento no hemos recibido respuesta», explicó Vázquez. Por ello la decisión de no concurrir al encuentro con Nielsen.
Según cálculos del propio Ministerio de Economía, las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión (AFJP) poseen alrededor de 20% de los 104.000 millones de dólares que entran en la reestructuración. A esto cabe sumarle otro 18% que está en manos de tenedores de bonos argentinos en el país.
• Estrategia
La política de Economía es tratar de convencer «uno a uno» a estos acreedores para que acepten una quita de 75% en el valor presente neto de la deuda. A cambio, les ofrece reconocer la totalidad de los intereses caídos, por lo que en lugar de renegociarse u$s 82.000 millones, como estaba previsto en la propuesta de Dubai de setiembre pasado, se podría extender a u$s 104.000 millones. «Lo que pretendemos es podernos sentar a negociar sobre hechos reales, pero es muy difícil si la única 'buena fe' la seguimos poniendo nosotros», concluyó el representante de la asociación.
Por su parte, el ministro Lavagna asegura no dejarse presionar por el nivel de representación de cada grupo y destacó que la aceptación de esta propuesta «no tiene umbral», por lo que no lo afectará un eventual bajo número de adherentes.
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