El gobierno de Néstor Kirchner suspendió ayer preventivamente, otra medida que afectaba al comercio bilateral entre Brasil y Chile. El 5 de julio pasado, el Ministerio de Planificación de Julio De Vido había dispuesto, a través de la Resolución 436, la prohibición para que los camiones brasileños circulen libremente por las rutas argentinas, y que únicamente viajen por caminos predeterminados. En teoría, esta restricción aumentaría las distancias para los camiones del país vecino en 2.050 kilómetros hasta llegar a Santiago de Chile.
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La restricción debía comenzar a regir desde el próximo 1 de agosto, y había generado un rechazo abierto por parte de los transportistas brasileños y chilenos que aseguraban que esta prohibición aumentaría los costos para el comercio bilateral entre los dos estados.
En realidad, se trataba de una limitación idéntica a una que rige desde 1990 para los camiones argentinos en territorio brasileño, ambas justificadas bajo la intención de mantener la infraestructura de las rutas en los dos países. Sin embargo, ayer desde el gobierno se resolvió suspender la puesta en marcha de la restricción de circulación, hasta que haya una reunión entre funcionarios argentinos y brasileños para evaluar el impacto de la medida. Lo que se quiere desde el gobierno argentino, en realidad, es que se pague algún tipo de compensación por el uso de las rutas locales para el comercio terrestre entre Brasil y Chile.
Extraoficialmente se esperan también los resultados de las reuniones que comenzarán hoy entre los industriales de los sectores de electrodomésticos de ambos países, para saber la voluntad para resolver el conflicto actual.
Fuentes del gobierno aseguraban que la Resolución 436 consignaba que la medida entraría en vigencia el primer día del próximo mes, «pero quedó suspendida este lunes en base a negociaciones hechas en el máximo nivel de los dos gobiernos». Antes de esta aclaración, empresarios y políticos brasileños rechazaron la decisión, que limita a un único corredor carretero todo el tráfico de camiones que realizan el comercio bilateral entre Brasil y Chile.
• Perjudicial
En nombre de una de las regiones más afectadas, el estado de Rio Grande do Sul, habló ayer su gobernador Germano Rigotto, quien aseguró que «esta decisión está en contra del Mercosur y nos perjudica. Es necesario una reacción fuerte e inmediata de nuestra Cancillería».
Para el titular de la Asociación Brasileña de Transportadores Internacionales, Samuel Nebenzahl, la medida argentina «aumenta la distancia entre Santiago de Chile y Uruguayana de 1.850 a 3.900 kilómetros».
Si bien no se había aclarado cual sería la ruta que se le destinaría al transporte brasileño con destino a Chile, se supone que ya no sería habilitada la ruta que une Uruguayana (el «puerto seco» más grande de Brasil y que concentra 80% del tránsito terrestre de camiones internacionales) con el norte chileno; sino el trecho Dionísio Cerqueira (estado de Santa Catarina)-Paso de Jama.
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