En algún momento, para ser más específicos hace tan sólo 10 días, agosto apuntaba a ser el mejor mes del año. Ahora y merced a la baja que tuvieron el Dow (2,36%) y el NASDAQ (4,76%) en la semana, el mes cierra con una pérdida de 0,84% para las Blue Chips y 4,01% para los papeles del mercado electrónico. Con esto ya van cinco meses consecutivos de baja para los dos principales índices del mercado norteamericano (el S&P 500 quedó positivo en 0,61%). Escándalos, escandaletes, anuncios, medidas, juicios, recortes de tasas, subas y caídas de ganancias, informes macroeconómicos de todos los colores, amenazas de guerra y atentados, hemos tenido de todo para justificar la baja del mercado o su suba. Pero lo cierto es que en esta "melange" una sola cosa queda como resultado: las acciones siguen perdiendo terreno y si lo hacen es por una sola cosa: en función de lo que ven más adelante los inversores piensan que están caras o dicho de otro modo, no confían en lo que les depara el futuro. Así de simple es la cosa y no hay que buscar ni complicadas fórmulas, ni grandes razonamientos para tratar de entender qué es lo que está pasando y porque nada parece servir para volver a los "buenos tiempos" de los '90. Pero esto es pasado. Hoy el mercado se toma un día de descanso y puede ser bueno, porque más allá de que en la última rueda el Promedio Industrial perdiera 0,09% para quedar en 8.663,5 puntos, reflejando más que nada una situación sin grandes definiciones, lo cierto es que hay temor por lo que pueda traer este mes de setiembre, especialmente entre los más "antiguos" del mercado que forman el núcleo del "consenso". Más allá de la superstición y de lo que marcan las estadísticas, lo cierto es que hay serios temas por los cuales estar preocupado.
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