La independencia del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la recopilación de información sobre los amparos judiciales, acapararon ayer la atención en la primera jornada en el país de Hans Tietmeyer (Alemania), Andrew Crockett (Gran Bretaña), Luis Rojo (España) y John Crow (Canadá), cuatro expertos internacionales que desde hoy analizarán el sistema financiero y monetario de la Argentina. Ayer fue Tietmeyer quién deslizó con diplomacia ambas preocupaciones centrales en su primera aparición pública a horas de haber llegado a Buenos Aires. El ex presidente del Bundesbank aceptó ayer una invitación del embajador de su país en la Argentina, Hans Ulrich Spohn, a cenar en la sede diplomática de la República Federal de Alemania en el barrio de Belgrano. Allí, ante un selecto grupo de representantes de su país en la Argentina y con mucha reserva, Tietmeyer adelantó los dos temas que más preocupan a los cuatro expertos internacionales y que consideran imprescindible de aclarar antes de poder llegar a cualquier definición importante.
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Hoy comenzarán los encuentros oficiales de Tietmeyer, Crockett, Rojo y Crow; cuando se crucen sucesivamente con Eduardo Duhalde, Roberto Lavagna y Aldo Pignanelli; además del enviado del Fondo Monetario Internacional (FMI) John Thornton que también llegaron ayer a Buenos Aires para fiscalizar a la Argentina y lograr algún tipo de salida a la crisis financiera y monetaria local. Este capítulo quedó planteado ayer en la primer reunión informal que los cuatro enviados mantuvieron con Lavagna en el Sheraton; que sirvió sólo para intercambiar criterios preliminares.
De todas formas, y a partir de la reunión de anoche de Tietmeyer en la embajada alemana, quedaron claras las primeras preocupaciones de los cuatro expertos internacionales.
• El ex hombre fuerte del Bundesbank habló ayer en privado largamente con Spohn y el resto de los invitados a la embajada, donde hizo gala de una cualidad que se le reconoce en el mundo: recibir la mayor cantidad de información posible sin que se le descubra un sólo gesto de aprobación o rechazo sobre lo que está escuchando. Primero consultó sobre la situación política y económica de la Argentina, sorprendiendo a los presentes por el conocimiento de los candidatos a ocupar la presidencia.
• Tietmeyer recibió datos históricos sobre la situación de la independencia del Banco Central. En ningún momento deslizó su opinión sobre el caso argentino, pero al hablar de su experiencia en el Bundesbank dejó en claro su posición. Tietmeyer mencionó que el funcionamiento de esta entidad tiene como clave el respeto inamovible de su independencia sobre el poder político · Este egresado de la Universidad de Münster (de tendencia conservadora), aunque no es militante político, es cercano al pensamiento de la Democracia Cristiana; el partido de donde proviene el ex canciller alemán Helmut Kohl y no tuvo problemas en ser titular del Bundesbank hasta bien entrado el gobierno del socialdemócrata Gerhard Schröder.
• Sólo abandonó su cargo a los 68 años para jubilarse. Tietmeyer recordó que cuando dirigió la entidad financiera a comienzos de los '90, tuvo presiones políticas serias, tanto de Kohl, como del resto de los gobiernos centrales europeos para que reduzca la tasa de interés. «Nos mantuvimos en nuestra postura, porque sabíamos que así bajaría la inflación, pero además porque teníamos decidido rechazar cualquier intromisión política en la estrategia del Bundesbank». dijo Tietmeyer. «Con el tiempo se demostró que teníamos razón y la inflación bajó a 2%. Esto se logró porque la estrategia era la adecuada, y porque todo el mundo se convenció de que el directorio del Bundesbank no aceptaría las presiones políticas», completó convencido y orgulloso el economista. Tietmeyer ayer respondió en un momento que no recuerda alguna pelea, ni pública ni privada, que haya vivido un presidente del Bundesbank con el ministro de Finanzas alemán.
• Uno de los participantes de la reunión de la embajada recordaba que este economista fue uno de los negociadores por su país del tratado de Maastricht que le puso contenido al proceso de integración en la Unión Europea (UE). Fue en el marco de esas discusiones, al comienzo de la década del '90, donde Tietmeyer propuso que se incluya como condición indispensable para cualquier país que quiera sumarse al proceso de integración el de sancionar una ley de independencia de su banco central.
• Tietmeyer ingresó luego en el segundo tema que más acapara su interés: conocer de cerca la situación de los amparos judiciales. Como Spohn es abogado de profesión, pero con sólidos conocimientos de economía, la explicación pudo llegar con más precisiones técnicas que las habituales. Ambos hablaron sobre la relación entre el gobierno nacional y la Corte Suprema, situación fundamental para saber si es posible que se cumpla la promesa de Lavagna de tener en el corto plazo un fallo que termine con este problema.
• El visitante consultó sobre los condimentos jurídicos que avalan la salida de dinero vía amparos y avanzó en las preguntas sobre los contenidos ideológicos que esgrimen los jueces para justificar sus decisiones. Se sorprendió al conocer que la mayoría de los amparos representan a los mayores depositantes y para el final pidió opiniones generales sobre la posibilidad de que se cumpla la estimación oficial que habla de la salida hasta fin de año de 10.000 millones de pesos por esta vía de los cuales, ya abandonaron el «corralito» unos 4.600 millones de pesos.
• Si algo dejó en claro Tietmeyer, siempre con diplomacia, es que sin una salida concreta a este problema los programas financieros y monetarios del gobierno no son posibles de sostener. Con la cara más pétrea de la noche terminó el tema preguntando sobre porqué no fue posible implementar los bonos compulsivos.
Coincidían en la reunión en que este tipo de actitudes serán constantes durante la visita de los cuatro técnicos. Uno de los cuidados que deberán mantener los expertos internacionales, es no violentar más la poca convicción que tienen los técnicos del FMI sobre este grupo. Según la visión de los hombres del Fondo, fundamentalmente Anoop Singh y el principal fiscalizador de la Argentina John Thornton, la convocatoria a Tietmeyer, Crow, Rojo y Crockett, desautorizaría al organismo ya que se estaría dudando públicamente de su eficacia. De todas formas se sabe que por lo menos, dos de los integrantes del cuarteto tienen sus propios padrinos para integrar el grupo. Tietmeyer tiene una relación directa con el titular del FMI, Horst Köhler, con quien comparte tanto su visión de la economía internacional, como su visión demócrata cristiana de la política. Tietmeyer fue además uno de los principales impulsores de Köhler hacia la cima del FMI. Por su parte, Rojo es el embajador del gobierno español de José María Aznar dentro del grupo.
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