26 de julio 2002 - 00:00

Nuevo presidente del Banco Central descarta "corralito"

Montevideo (de nuestra agencia) - El nuevo presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Julio de Brun, dijo ayer al asumir el cargo que en su gestión se van a adoptar «las medidas que sean necesarias para asegurar» la confianza del sistema financiero local y que esto supone cumplir con las obligaciones contractuales y denunciar ante la Justicia a «aquellas personas» que cometan «negligencia».

En el salón de actos del BCU, el ente monetario y regulador del sistema financiero, De Brun, un economista colorado de 40 años, dijo que el Estado uruguayo «seguirá cumpliendo» con sus obligaciones, lo que pretende desvirtuar las versiones que circularon sobre medidas extraordinarias que adoptaría el Poder Ejecutivo como consecuencia del retiro de depósitos de residentes y no residentes y a la disminución de las reservas internacionales.

Misión en Washington

En junio, los depósitos argentinos bajaron u$s 516 millones, acumulando una reducción de u$s 3.045 millones (39,9%) en el primer semestre del año. Para enfrentar la grave crisis financiera, una misión del gobierno uruguayo -encabezada por Ariel Davrieux, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuestoestá en Washington solicitando créditos al Departamento del Tesoro del gobierno norteamericano y al Fondo Monetario Internacional (FMI) para atender problemas de liquidez de los bancos afectados por los retiros. El flamante presidente del BCU estará acompañado por el abogado colorado Miguel Vieytez, asesor en el Ministerio de Economía y Finanzas y ex presidente de la telefónica estatal Antel, y el economista Andrés Pieroni, un técnico del Partido Nacional, socio en el gobierno de Jorge Batlle.

Con la designación de Alejandro Atchugarry al frente del Ministerio de Economía y Finanzas, el miércoles 24, y las nuevas autoridades del Banco Central, el presidente Batlle relevó a todo el equipo económico como le reclamaba el jefe del Partido Nacional y su principal socio, el ex jefe de Estado Luis Alberto Lacalle.

El nuevo equipo económico recibió el apoyo político de los socios blancos y también de destacados dirigentes de la oposición de izquierda, el Frente Amplio. Al asumir el cargo, De Brun, dijo que el BCU es «garante de la moneda, garante de la capacidad de pago del país, garante del funcionamiento del sistema financiero». «Estas cosas», agregó, «hay que apuntalarlas».

«Los actores que actúan en este sistema financiero también tienen que actuar con seriedad y con probidad y (deben saber) que no hay lugar en este sistema financiero ni para negligencia ni para acciones que tengan otras razones» y que pueden «socavar la confianza que uno debe tener en este sistema financiero», afirmó. El economista aseguró que se apoyará «en otros activos básicos que tiene este país que es un sistema judicial confiable e independiente» para adoptar las medidas que sean necesarias para asegurar la «confiabilidad».

«Y que todas aquellas personas que no respondan a esa confianza deban de responder en definitiva ante la Justicia penal, o patrimonialmente, por acciones que no respondan a la conducta que uno espera en este sistema», sostuvo De Brun.

Dijo que el Estado uruguayo «tiene autoridad moral para reclamarles responsabilidad a todos los que actúan en torno al sistema financiero, desde el momento en que siempre ha sido un Estado que ha cumplido con sus responsabilidades y lo seguirá cumpliendo». «La confianza que de alguna manera ha construido el Estado uruguayo a lo largo de los años en materia de cumplimiento de sus obligaciones», señaló De Brun, es uno «de esos activos básicos que más allá de las dificultades del momento debemos preservar».

Propósito

Reconoció la «diferencia de percepción entre lo que uno sabe que es la capacidad de pago del Estado uruguayo y de la capacidad del Estado de cumplir con sus obligaciones, con la percepción que el mercado tiene de esa capacidad». «Es propósito de esta institución utilizar esa diferencia de percepción mientras dure, y lo más rápidamente posible, para instrumentar mecanismos de apoyar, mantener y eventualmente mejorar, corregir y ampliar los mecanismos que ya han sido dispuestos para aprovechar las diferencias de cotización de deuda pública para el pago de deuda y la facilitación de la situación de endeudamiento que hoy hay en el sistema financiero», agregó De Brun. Para «seguir avanzando» y fortalecer el sistema financiero, De Brun dijo que es necesario que el Parlamento apruebe un proyecto de ley que establece un Fondo para el Fortalecimiento del Sistema Bancario.

Según el titular del BCU, ese Fondo permitirá «extraer lecciones de lo que ha pasado en los últimos tiempos» en las instituciones financieras y que «en el futuro» el Uruguay «responda mejor y en forma más rápida a las circunstancias adversas como las que nos ha tocado vivir».

En el pasado, opinó De Brun, «éramos básicamente gente próspera y seria», lo que se basaba «precisamente en el cumplimiento de nuestras obligaciones y de mirarnos unos a otros, con la confianza de saber que podemos hacer negocios entre nosotros porque hay cumplimiento detrás y hay ganas de hacer las cosas bien».

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