Ayer, a las 17, los operadores de Atento pudieron volver al trabajo, luego de que -media hora antes-los activistas del gremio FOETRA (telefónicos) Buenos Aires desalojaran las plantas que tiene la empresa en Martínez y en Barracas. Lo hicieron obedeciendo una orden del subsecretario de Relaciones Laborales, Alonso Navona, que a cambio obtuvo la promesa de los empresarios de no sancionar a sus empleados. La promesa era más que sencilla de cumplir, porque ninguno de sus 2.500 trabajadores se adhirió a la usurpación acometida por los sindicalistas, que intentaron repetir en Atento el traspaso compulsivo que obtuvo su inspirador Hugo Moyano (camioneros) en el caso de Carrefour. En ambos casos, el principal damnificado habría sido el sindicato de empleados de comercio, que lidera Armando Cavalieri. En el conflicto por unos 600 empleados de logística de Carrefour, el Ministerio de Trabajo laudó a favor de Moyano, pero hace pocas semanas la Justicia laboral decidió retrotraer el conflicto al estatus anterior, o sea «devolverles» los afiliados a los mercantiles.
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En la situación planteada en Atento, por ahora, se abrió un lapso de una semana (hasta el próximo viernes 20), cuando la cartera laboral convocó a ambas partes para informarlas de su determinación, o sea si los 2.500 trabajadores de Atento siguen en el sindicato de Cavalieri o son traspasados al de Claudio Marín, hombre cercano al mencionado Moyano.
FOETRA reclama para sí a esos afiliados, porque -aducen-son parte del grupo Telefónica, pero desde la llegada de Atento al país, hace casi una década, siempre su plantel laboral aportó a comercio.
Obviamente, y tal como adelantó ayer este diario, la razón de la ocupación ilegal de los «contact centers» de Atento además de política es económica:los trabajadores aportan a Comercio unos $ 600.000 anuales, a lo que deberían sumarse -en caso de que se produzca el traspaso-otros $ 1.300.000 en concepto de aportes patronales, que mercantiles no le retiene a la empresa. «Es curioso, porque FOETRA nos asegura a nosotros que no tendremos costos extra y a la gente le promete que ganará más... No sé cómo se compadece lo uno con lo otro», dijo a este diario Humberto Pato Vinuesa, CEO de Atento.
• Tensiones
La salida de los activistas -que habían permanecido en las instalaciones de Barracas y Martínez más de 24 horas-fue pacífica, pero la ocupación no careció de momentos de tensión, y hasta hubo algún principio de agresión por parte de los activistas hacia empleados que reprobaron la toma.
En este clima se reunieron ayer por la mañana en la sede de Trabajo funcionarios de esa cartera (encabezados por Navona), de la empresa y de FOETRA. Luego de varias horas de declamatoria e imputaciones mutuas, el subsecretario pidió «Vayamos a lo concreto: ustedes (por el sindicato) se van hoy mismo antes de las cinco de la tarde, y ustedes (por la empresa) no toman sanciones contra nadie.Y volvemos a reunirnos acá mismo el día 20». No hubo objeciones.
• Incorporaciones
Pato Vinuesa dijo que «a pesar de que estas tomas echan una sombra sobre la previsibilidad y la seguridad jurídica, seguiremos adelante con nuestros planes de tomar más gente, y antes de fin de mes incorporaremos 150 nuevos empleados». Y agregó que para seguir dando servicio a sus clientes tuvieron que enviar personal a las oficinas -por caso-de General Motors ( derivando las líneas). «El call center de Unifón lo atendimos desde nuestra planta de Mar del Plata, pero hubo otros casos en los que no se pudo hacer nada. Concretamente, perdimos dos días de ventas en todos los productos que ofrecen telefónicamente nuestros operadores. Rogamos que no se repita», se esperanzó el empresario.
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