5 de marzo 2002 - 00:00

Oficial: todo el canje de deuda se pesifica a 1,40

Oficial: todo el canje de deuda se pesifica a 1,40
Los préstamos garantizados -correspondientes a la primera fase del canje de deuda-serán totalmente pesificados a 1,40. La medida involucra una suma cercana a los u$s 52.000 millones y afecta a los grandes inversores institucionales de la Argentina (bancos, AFJP y aseguradoras) y también a inversores individuales, que eran los principales tenedores de la deuda argentina.

El anuncio y la confirmación del cronograma original de los vencimientos significa que el gobierno comenzará a pagar nuevamente una parte de su deuda pública. Lo hará en pesos y solamente a quienes eligieron el préstamo garantizado. El resto de los acreedores deberá esperar para cobrar.

El cambio de las condiciones del préstamo garantizado tendrá efecto retroactivo y se aplicará desde el 4 de febrero pasado.


Esta medida implica la pesificación de casi la mitad de la deuda pública argentina. El resto está en manos de inversores internacionales, que no ingresaron en la primera fase del canje de deuda lanzada por el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, en noviembre pasado.

Títulos varios

En aquel momento, todos los que ingresaron en el canje entregaron títulos públicos de todo tipo (BOCON, BONTES, Global, etc.) a cambio de préstamos garantizados. Esta estructura mantenía el capital en dólares del bono entregado, pero reducía sustancialmente (hasta 7% anual como máximo) la tasa de interés.

Ahora los inversores ya no podrán cobrar los dólares, sino que tendrán que conformarse con la conversión a pesos de esta deuda al tipo de cambio especial de 1,40.

Esta pesificación abarcará a la deuda pública nacional, provincial y municipal.


Sin embargo, las nuevas condiciones del préstamo garantizado -que mantiene el plazo original de pagosólo estará vigente para la deuda nacional.

Las deudas de las provincias con los bancos será renegociada a 16 años, de acuerdo a lo comprometido por el gobierno nacional ante los gobernadores en el pacto fiscal firmado la semana pasada.

En definitiva, el nuevo préstamo garantizado tendrá las siguientes condiciones financieras:

El monto en dólares se transforma a pesos a una relación de 1,40 por unidad. Es decir que los u$s 52.000 millones que adeuda el Estado por préstamos garantizados se transforma en $ 73.000 millones.

El cronograma de amortización se mantiene igual.
Esto significa que las primeras cuotas correspondientes al pago de intereses comenzarán a cobrarse en abril próximo.

El plazo también se mantiene sin alteraciones. Claro que la diferencia ahora es que en vez de cobrar en dólares los inversores cobrarán en pesos.


La tasa de capitalización de los intereses acumulados desde el 6 de noviembre se mantiene sin alteraciones hasta el 3 de febrero. Desde esa fecha y hasta el 31 de marzo se reduce sustancialmente.

La nueva tasa de interés que tendrán los préstamos ya pesificados irá de 3% a 5,5% anual, de acuerdo a la duración de la vida promedio del préstamo. Cuanto más corto es el plazo, menor será la tasa que cobrarán los tenedores.

Para evitar una licuación de la tenencia, el capital de los préstamos garantizados que hayan sido pesificados será actualizado de acuerdo al Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Es decir que serán ajustados de acuerdo a la evolución de la inflación desde febrero.

Los préstamos continuarán rigiéndose por la legislación argentina, es decir que tendrán las mismas condiciones que el original.


Las AFJP fueron las primeras en salir con los tapones de punta contra la pesificación del préstamo garantizado. Le comunicaron al equipo económico que pedirán el reintegro de los bonos originales que ingresaron en la fase uno del canje.

Justamente, las cláusulas del préstamo garantizado indican que el inversor puede solicitar los títulos de vuelta si no se respetan las condiciones pactadas originalmente en noviembre.


Claro que desde el Palacio de Hacienda la respuesta no se hizo esperar: «Si piden los bonos de vuelta corren un gran riesgo, porque no saben cuál será la quita de los títulos en la fase dos del canje de deuda», que incluirá a los acreedores internacionales. Esta disputa puede poner en serio riesgo la capacidad del gobierno para negociar un nuevo canje de la deuda con los acreedores del exterior.

Por lo pronto, entre los grandes perjudicados por la pesificación están los clientes de las AFJP, es decir los futuros jubilados. De un activo en dólares para ser recuperado en 15, 20 o 30 años, pasaron a tener pesos que serán ajustados por inflación.


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