10 de junio 2004 - 00:00

Otro aumento a docentes que complica a provincias

El gobierno anunció un nuevo aumento de sueldos públicos, esta vez para docentes, que generará seguramente reclamos en cascada en todas las provincias.

Particularmente irritará a los gobernadores cuyos empleados administrativos exigirán el beneficio.

El anuncio lo hizo ayer el ministro de Educación, Daniel Filmus, junto a gremialistas y significa que ya se triplicó la partida para el Fondo de Incentivo Docente, respecto del año pasado, que ahora es de $ 1.030 millones.

• Anticipo

El aumento adelanta el pago de deuda, que se iba a terminar de saldar en 2006 y ahora quedaría cancelada a fin de año. Esta situación abrirá en seis meses la discusión nuevamente porque ningún docente querrá dejar de percibir ese dinero que pasa de $ 75 a $ 110 mensuales. De las cuotas se hace cargo la Nación. Los docentes, que desde la entrada en vigencia del incentivo percibían $ 60 mensuales por cargo, cobrarán hasta junio $ 75 mientras que en julio y agosto la cuota ascenderá a $ 90. Con el incremento nuevo los docentes comenzarán a cobrar $ 110 por cargo a partir de setiembre y hasta diciembre de este año.

El aumento beneficia a 740 mil docentes
y representa un crecimiento del presupuesto educativo de $ 80 millones que eleva a $ 1.030 millones los fondos destinados al pago del incentivo docente durante 2004, según explicó el propio Ministerio de Educación.

Esto en realidad no es otra cosa que un nuevo capítulo en la historia del fallido Fondo de Incentivo Docente, un problema que luego de ser creado en los años finales de Carlos Menem, fue heredado por todas las administraciones que sucedieron a este presidente.

El Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) se creó por ley el 18 de noviembre de 1998 con el fin de que, por cinco años, se mejorase la retribución de los maestros con una suma adicional a sus haberes. A instancias de la ministra de Educación de esos días, Susana Decibe, el dinero para pagar el FONID debería venir de la tristemente célebre oblea que los automovilistas debían pagar con montos que variaban según el precio de los vehículos.

El impuesto era una forma de tratar de desmontar la Carpa Blanca que los maestros habían instalado frente al Congreso Nacional.
Esto no ocurrió, ya que según los dirigentes gremiales que ayunaban junto con los docentes, el fondo debía tener una fuente de financiamiento garantizada por el Estado nacional.

El 15 de noviembre de 1999, a pocos meses de asumir el gobierno de Fernando de la Rúa, el Congreso Nacional sancionó la Ley 25.239 que derogó el impuesto a los automotores como fuente de financiamiento del FONID y destinó 660 millones de pesos provenientes de rentas generales para sostener el incentivo durante los años 2000 y 2001.


• Incumplimiento

Como consecuencia de la sanción de esta ley, el 30 de diciembre de 1999 se levantó la Carpa Blanca luego de 1.003 días de instalada frente al Congreso Nacional. Sin embargo, el gobierno no cumplió con los pagos regulares del FONID, que para algunos maestros de provincias representaba casi 25 por ciento de sus salarios, lo que motivó sucesivos paros y protestas.

Al asumir Eduardo Duhalde, el Estado debía todo 2001 del FONID a los docentes, quienes, luego de marchas y contramarchas, empezaron a cobrar recién en 2003 el segundo semestre de aquel año, por lo que CTERA incluyó este reclamo dentro de sus reivindicaciones para volver a instalar la Carpa Blanca frente al Congreso.
En 2002 se sancionó una ley con la cual el fondo se pagaría con los supuestos excedentes en la recaudación del impuesto al cheque, y luego, ya con Néstor Kirchner en el poder, el pago del dinero se incluyó en el Presupuesto Nacional.

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