Otro intento de Lavagna de convencer a los empresarios

Economía

E l ministro Roberto Lavagna repitió frente a un grupode unos treinta empresarios la descripción de la nueva oferta a los acreedores. La reunión, en el salón Padilla del Palacio de Hacienda, duró unos noventa minutos y -salvo un par de preguntas muy específicas y técnicas, que «dejaron afuera» a la mayoría de los asistentes-se trató de un monólogo del titular de Economía. Lo acompañaron los secretarios Guillermo Nielsen y Leonardo Madcur. Frente a ellos se sentaron --entre otros-Cristiano Rattazzi (Fiat/ADEFA y UIA), Mario Vicens (ABA), Jorge Brito y Norberto Peruzzotti ( ADEBA), Luis Pagani (Arcor/ AEA), Oscar Vicente ( Petrobras/IDEA), Luciano Miguens (Sociedad Rural), Mario Raitieri (Coninagro), José Ignacio de Mendiguren (grupo Industriales, oposición dentro de la UIA), Julio Werthein (Bolsa de Comercio de Buenos Aires), Osvaldo Cornide (CAME) y Jaime Campos (AEA), entre muchos otros.

El ministro expuso durante casi la hora y media del encuentro. Dijo que la de ayer es la propuesta definitiva para los acreedores. «Lo de Dubai fue para empezar a negociar», admitió lo que ya todo el mundo sabía. Desde el campo le preguntaron si el superávit primario previsto para el repago de la deuda era «con o sin retenciones». El ministro replicó que «es la recaudación; si no es con retenciones, será con Ganancias». Desde la representación del IAEF (ejecutivos de finanzas), se interrogó sobre el «valor presente neto» y las implicancias que tendría sobre la oferta una aceptación inferior a la de 60%; el ministro replicó que «todas las ofertas que hicieron las empresas tuvieron quienes lo aceptaron y quienes no; quienes no acepten seguirán en litigio».

Llamaron la atención al menos dos ausencias: la del presidente de la UIA, Alberto Alvarez Gaiani, y la de algún representante de Techint, uno de los grupos económicos más afines a las políticas del ministro Lavagna. Quienes disputan la conducción de la Unión Industrial atribuyen la no invitación a Alvarez Gaiani a un supuesto enojo de Lavagna; se originaría en un proyecto de documento sobre las dificultades que acarrea el Mercosur a la industria argentina que le hicieron llegar al ministro hace un par de semanas para conocer su opinión; Lavagna lo habría devuelto expresando su total desacuerdo.

La especie fue negada desde el oficialismo de la central industrial: «Fue Rattazzi, en su doble carácter de hombre de las automotrices y miembro de la conducción de la UIA».

A la salida opinaron otros empresarios:

• Oscar Vicente:
«La aceptación dependerá de los acreedores y del mercado; hay que esperar su reacción. Es muy dura».

• Mario Vicens: «Presenta mejoras sustanciales e innovadoras como la incorporación del pago de los intereses caídos, pero todavía hay que estudiarla. La aceptación de la propuesta permitirá un mayor crecimiento económico».

• Julio Werthein: «No puedo decir si me conforma o no: hay que aceptarla y resignarse».

S.D.

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