Periodista: ¿Podrá pagar la Argentina lo que promete en la reestructuración de la deuda?
Juan Pablo Nicolini: Los cálculos para saber si habrá faltante o no depende de los supuestos que se tomen, si la Argentina vuelve a entrar en una recesión, seguramente habrá faltante. Creo que estamos muy cerca de la disciplina fiscal, y que la sociedad ha aprendido con las malas experiencias. En la experiencia de la convertibilidad desde el punto de vista fiscal casi exitosa, el problema fue que el déficit de 1,5% no bajó a cero y nunca pasó a ser superávit. El éxito de este gobierno es que después de un descalabro no caímos en una hiperinflación, y eso se debe a la disciplina fiscal implementada. Durante mucho tiempo en la Argentina se asoció la disciplina fiscal con la derecha y es un error conceptual espantoso.
P.: ¿Entonces es sustentable el superávit fiscal de 2% en promedio estimado por el gobierno para pagar la deuda?
J.P.N.: Creo que no será sencillo generarlo, pero es honesto proponerlo. Lo peor que le puede pasar a la Argentina es volver a estar discutiendo en los próximos 5 o 6 años sobre el default. Cualquier propuesta hoy que implique pagar mucho más que eso no es creíble. El 2% de superávit del producto es mucho dinero y significa que por 30 años no vamos a poder tener un seguro de desempleo como el de España porque hay que pagar la deuda. Prometer más hoy no es creíble.
• Dólar
P.: Si el Central dejara de intervenir el mercado cambiario ¿qué pasaría con el dólar?
J.P.N.: El Central controló la inflación y ha podido tener un impacto sobre el tipo de cambio real. Es muy difícil creer que dentro de tres años vamos a tener el mismo tipo de cambio real que ahora, seguramente el peso se apreciará, pero no creo que vaya a haber muchos cambios en los próximos meses. El Banco Central puede tener éxito durante un tiempo para sostener el tipo de cambio y controlar la inflación, pero ningún Banco Central lo puede hacer de manera indefinidamente. No se puede controlar el tipo de cambio nominal y además hacer «inflation targeting».
P.: ¿Cómo impacta la crisis energética en el producto estimado para este año y el próximo?
J.P.N.: Se está paliando la crisis a través de cortes y eso implica frenar el crecimiento. Las inversiones no van a llegar para resolver la crisis este año y tal vez tampoco el año próximo, y efectivamente vamos a perder crecimiento, pero creo que va a depender mucho de lo que pase con la inflación. Si el nivel general de precios se dispara un poco más y empezamos a tener 2% o 3% mensual, se va a generar miedo y dudas acerca de la capacidad del gobierno para mantener el modelo actual y eso va a frenar la inversión.
P.: ¿No subió mucho el gasto público?
J.P.N.: Es difícil que no suba, porque las presiones por mayores salarios las estamos viendo y el gasto va a tener que incrementarse. Lo que es dudoso es si es sustentable este nivel de superávit, 2% es un número importante pero hay que trabajar para conseguirlo. El nivel de superávit es artificial porque depende de los precios internacionales de los commodities y de las retenciones, dos factores que no se van a poder mantener 30 años.
P.: ¿Qué nivel de aceptación estima logrará la propuesta de reestructuración de la deuda?
J.P.N.: Creo que estará cerca de 70%. El rechazo inicial es natural, cuando se está negociando un valor dentro de lo esperado una pequeña diferencia genera un rotundo rechazo. Hubo una mejora y mucho más no se puede ofrecer de acuerdo con la capacidad de pago del país. No es creíble una propuesta que prometa pagar mucho más.
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