La necesidad o no de seguir utilizando reservas para pagarles a los organismos internacionales siguió siendo ayer uno de los principales temas de discusión. El vicejefe de Gabinete, Eduardo Amadeo, consideró que hacerlo es como «tirar agua al río»; el precandidato a presidente justicialista José Manuel de la Sota se mostró en contra de esta posibilidad. En tanto, el ex titular del Central, Mario Blejer, aseguró que utilizar las reservas implicar dar «un paso muy peligroso».
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Según Blejer, radicado en Washington, el gobierno debería hacer «todo lo posible» por evitar la utilización de reservas. Al mismo tiempo, diferenció entre la amortización de capital y el pago de intereses. «A estos últimos hay que pagarlos como sea», explicó.
De todas formas, se mostró optimista en que se logrará cerrar un acuerdo con el FMI «que nos permita realmente no caer en situaciones de default con los organismos que -según destacó- sería realmente también muy peligroso».
Amadeo, por su parte, reconoció que «la gente nos va a pedir que no se utilicen las reservas para pagar, pero eso tiene sus costos». Y agregó, en ese sentido, que «si los candidatos se pusieran de acuerdo en esto, el próximo gobierno tendría 10.000 millones de dólares de reservas».
Por su parte, De la Sota explicó que no está de acuerdo con «utilizar el ahorro de los argentinos» para pagarle al Fondo, añadiendo que el organismo «no fue creado para arruinar a los socios».
Desde la oposición, prácticamente nadie apoyó el pago de deudas con recursos propios del Central. Alberto Natale, del Partido Demócrata Progresista de Santa Fe, advirtió que «la Argentina está a punto de quedar afuera del mundo, de ser repudiada por la comunidad internacional y de no conseguir financiamiento externo para nuestras exportaciones».
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