25 de agosto 2004 - 00:00

Para que no suban naftas fijan tope al petróleo

Finalmente, el gobierno decidió fijar un límite al precio del petróleo en el mercado interno para evitar una suba en los combustibles. El valor al que las productoras deberán vender el barril a las refinerías Shell y Esso será igual al precio de exportación neto de la retención, que tiene por ahora un máximo de 45% (hoy, en torno a u$s 32). La decisión oficial es consecuencia de la falta de acuerdo entre los actores privados y de la amenaza, sobre todo de parte de Shell, de que subiría las naftas si no le vendían crudo al mismo precio del que las productoras obtienen exportando. Los detalles de la resolución se terminaban de cerrar anoche en el Ministerio de Economía. La medida garantiza que no aumentarán combustibles si el precio internacional del crudo se mantiene igual o por debajo de 50 dólares. De todas formas, el gobierno tendría otros proyectos para intervenir y evitarse el impacto político de que la nafta súper cueste más de $ 2, aunque el petróleo trepe a niveles aun superiores. Ya la semana pasada, el ministro Lavagna había anunciado subir la retención a la exportación de nafta que hoy es de 5%.

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
Aun cuando el precio internacional del petróleo bajó ayer por tercer día consecutivo y cerró a 45,20 dólares por barril, alejándose por el momento de las previsiones de que superaría 50 dólares, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, decidió dictar una resolución que fija un techo al valor interno del crudo. Este será igual al precio del petróleo neto de la retención fijada para la exportación, que por ahora tiene un nivel máximo de 45%.

La decisión de Lavagna, destinada a evitar una suba en los precios de los combustibles al público, en la Argentina se produjo luego de más de diez días de negociaciones infructuosas entre las productoras de petróleo y las refinerías Shell y Esso, que no tienen crudo propio en el país. Entre las productoras involucradas en esas tratativas están PanAmerican Energy, Chevron San Jorge, Vintage Oil y Tecpetrol.

Desde mediados de mayo, las productoras vendían el petróleo a las refinerías al precio internacional neto de la retención a las exportaciones, que era de 25%. Hace dos semanas, el gobierno fijó un sistema de retenciones crecientes que llegan hasta 45%, cuando el precio del West Texas Intermediate es igual o superior a 45 dólares; en ese momento, en el mercado de Nueva York, comenzaron las negociaciones entre las partes.

• Criterio

En estos días, el petróleo siguió facturándose calculando una retención de 25%, pero con el criterio de que el precio definitivo se fijaría antes de fin de mes, porque las facturas se pagan a 30 días. Sin embargo, las posiciones entre productoras y refinerías parecían irreductibles, y Shell venía amenazando con subir el precio si no se le vendía petróleo a la paridad de exportación, calculando un precio neto de retención de 45%.

Dejando de lado los descuentos por calidad que tienen los distintos tipos de petróleo que se producen en la Argentina, y 12% de regalías sobre el valor en boca de pozo, que perciben las provincias productoras, la diferencia entre productores y refinerías era de unos cinco dólares para un precio internacional de 47 dólares: las primeras pretendían 37,6 dólares; y las segundas, 32,4.

En un momento, trascendió que una de las productoras ofreció aplicar el precio más bajo, pero tomarse la diferencia para saldar la deuda de 170 millones de dólares que Shell y Esso tienen con las productoras por haber comprado el petróleo a 28,5 dólares desde enero de 2003 hasta abril de este año.

Shell, en particular, habría sido muy inflexible, sosteniendo que está amparada legalmente por los convenios ratificados por el Poder Ejecutivo para pagar la deuda recién cuando el petróleo baje de 28,5 dólares (situación que ya difícilmente vuelva a darse).

La resolución de Economía es una nueva medida intervencionista dentro del mercado de los combustibles, que de alguna manera fue promovida por la amenaza de aumentos inminentes en los combustibles.
La consecuencia es que si el petróleo sigue subiendo en el mercado internacional, y la paridad de exportación no es suficiente para mantener sin variantes a los combustibles, queda abierto el espacio para que el gobierno de Néstor Kirchner siga interviniendo.

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