Milán (Bloomberg) - Parmalat Finanziaria, la quebrada empresa de productos lácteos, se negó a pagar reclamos por más de 1.000 millones de euros presentados por acreedores como Citigroup Inc. que reunieron fondos para el grupo italiano en trámites que la nueva gerencia de Parmalat está cuestionando. El presidente de la alimentaria, Enrico Bondi, rechazó reclamos por más de 530 millones de euros presentadas por Citigroup y sus filiales, según fuentes judiciales italianas. Parmalat ha dicho que es posible que rechace las demandas de indemnización de bancos que, según Bondi, pueden haber contribuido a sustentar más de diez años de fraudes en la empresa de lácteos. Al rechazar esas demandas, Bondi podría abultar la compensación ofrecida al resto de los acreedores, que consiste en un canje de deuda por acciones nuevas y lograr que Parmalat vuelva a cotizar en bolsa. Bondi demandó a Citigroup, UBS AG y Deutsche Bank AG por daños y perjuicios relacionados con la financiación para la empresa y también prometió entregar a los acreedores de Parmalat el dinero que se recobre con las demandas civiles.
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Parmalat dio plazo a los acreedores hasta el 18 de setiembre para presentar sus reclamos. El tribunal de quiebras de Parma recibió casi 56.000 solicitudes de indemnización.
A Bank of America Corp., que organizó colocaciones privadas por más de 1.000 millones de euros, Bondi le rechazó una demanda de indemnización por unos 240 millones de euros. «Creemos que todas nuestras reclamaciones son legítimas y que se apoyan debidamente en la ley y en los hechos», dijo Bank of America en un comunicado. «Tenemos intenciones de participar de buena fe en el proceso para que se nos reconozcan estos reclamos.» Al Deutsche Bank le denegaron reclamos por más de 96 millones de euros. Bondi accedió a pagar otras demandas, por 27 millones de euros, presentadas por el tercer banco de Europa.
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