Pasaron rastrillo en paño bursátil

Economía

Acaso era la rueda merecida la que se vio el viernes. O bien, la que parecen estar deseando aquellos que en el principal mercado están juntando presión para conseguir de la Fed lo que ahora no pudieron. Nada encalmó las hirvientes aguas de los índices de Bolsa, por lo que en el Dow Jones el cierre de la semana vio a un indicador con otro descenso notorio y el Bovespa se asoció, con 0,7%. El Merval fue otra vez el más módico en su caída, apenas encima de 0,5% en el índice ponderado. Una rueda final que reafirmó la pérdida de la centena superior, llegando a un mínimo de 2.178 puntos, con máximo rozando los 2.200 y un final mucho más pálido: con 2.184 de nivel definitivo. Desarrollo de la fecha que no contuvo mucha esperanza de torcer lo que venía marcado desde el trayecto previo, el de ver a recintos bursátiles ajenos a todo intento por suavizarlos y cotizando una mezcla de desilusión y rabia. Ni el seleccionado de «bancos centrales» sirvió para algo, dentro de una zona donde las sospechas cobran mayor cuerpo que toda realidad que se quiera invocar. ¿Harán lo que dicen, inyectarán liquidez a manos llenas? ¿O será solamente una estrategia dialéctica para mostrar que hacen algo? Y si al incendio acuden más dotaciones de bomberos, ¿qué priva más, saber que está la ayuda? O suponer que la cosa es cada vez más grave. Ya ahora han ingresado en el delirio total, con una encuesta de agencia noticiosa que armó una especie de «polla» para ver quién acierta con lo que hará la Fed en enero. La gran mayoría opta por pensar en otros «25» puntos de rebaja de tasas, un par cree que no habrá ninguna. El pronóstico se extiende a marzo, con otra supuesta porción de recorte de tasas: falta solamente que se habilite con apuestas... y participarían todos.

  • La realidad

  • La simple evidencia de diciembre nos cuenta que la situación sigue espesa, que no hay muchas más cartas por jugar, que nadie sabe dónde estamos parados. Y que el ingreso a los mercados ya es a puro cara o ceca. Deterioro de estretegias, instinto al por mayor, mientras por aquí sigue un alto régimen de negocios. Entrando y saliendo. Y la Bolsa, parece un molinete.

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