El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los economistas habían previsto que el producto interno bruto (PIB) de la mayor economía de América Latina crecería entre un 1,8 y un 2,0 por ciento en el período de julio a septiembre. La cifra de crecimiento también estuvo favorecida en parte por una base baja de comparación.
"El 2,38 por ciento parece muy fuerte, pero tenemos que recordar que en el mismo período del año anterior tuvimos el racionamiento de energía, los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos y la peor parte de la crisis argentina", dijo Cristiano Oliveiro, economista de Banco Schahin en Sao Paulo.
El sector agrícola de Brasil ayudó a la expansión de la economía al crecer 7,19 por ciento en el tercer trimestre frente al mismo período del año anterior. La industria tuvo una expansión de 2,98 por ciento mientras que el sector de servicios creció 1,77 por ciento.
Frente al segundo trimestre del año, el PIB creció 0,93 por ciento, una señal de que la economía fue lo suficientemente resistente para soportar un ambiente de tasas altas de interés, la fuerte devaluación de la moneda y una reducción general en la inversión.
"Lo más importante es que muestra que la industria no ha parado, pese a la crisis financiera y de la moneda", dijo Wilson Ramaio, un economista senior del banco Lloyds TSB en Sao Paulo.
El IBGE dijo que el PIB creció apenas 0,94 por ciento en los primeros nueve meses del 2002 frente al mismo período del año anterior. Los economistas prevén que la economía brasileña crecerá cerca de 1,5 por ciento este año.
El IBGE también rectificó a la baja el crecimiento de todo el 2001, de 1,51 a 1,42 por ciento.
Dejá tu comentario